El sector oleícola extremeño está viviendo un resurgir gracias al empuje de las nuevas almazaras y sus exclusivos aceites de oliva virgen extra (AOVE). Como los de Martín de Prado, que se están expandiendo por todo el mundo desde la localidad cacereña de Trujillo.

Por CÓDIGO ÚNICO

El de Martín de Prado es un proyecto joven –aún no llega a los cinco años de vida– pero cuenta con el bagaje de la gran tradición y la experiencia en el sector agrario de la familia fundadora, que dispone de casi 200 hectáreas de olivares propios.

A su ya consolidada familia de productos, Martín de Prado ha sumado recientemente una gama de Aceites de Oliva Virgen Extra AOVE fruto de la simbiosis entre una óptima materia prima, un trabajo artesanal y una buena praxis basada en el estudio, la investigación y el desarrollo del producto.

Con la extracción en frío del jugo de la aceituna seis horas después de la recogida y la utilización de las últimas herramientas tecnológicas obtienen un producto de excelencia que conserva todas sus propiedades organolépticas y que es una joya para los gourmets más exquisitos.


¿Cuál será el mejor aceite de oliva?Los 10 mejores AOVE del mundo


Estos aceites han convencido a olfatos y paladares tan exigentes como los de los jurados de Los Angeles International Extra Virgin Olive Oil Competition 2018, donde uno de sus aceites obtuvo una medalla de plata; el 20° Concorso Internazionale Oli Extravergini Di Oliva L’orciolo D’oro Premiati Emisfero Nord, donde alcanzó una mención; o las competiciones Olive Japan 2018 International Olive Oil Competition y 2018 Olive Oil China Competition, donde arrancaron sendas medallas de oro.

La almazara Martín de Prado, dotada de todos los adelantos tecnológicos y de maquinaria de última generación tanto en patio como en molturación, decantación, depósitos de acero inoxidable y envasado, también elabora diferentes monovarietales: un AOVE Arbequina, un AOVE Picual, un AOVE Manzanilla de la comarca natural de Las Villuercas y también un AOVE Cobrançosa, variedad de origen portugués pero cultivada también en la comarca de Las Villuercas.

Desde que comenzó en la elaboración de AOVE Premium, la almazara Martín de Prado siempre se ha distinguido por mantener un modelo de control de calidad exhaustivo: desde el árbol hasta la molienda y envasado del producto. Cuidando cada detalle para que se vea reflejado después en el producto envasado y en las sensaciones que transmite al cliente. Un producto que destaca por dos características organolépticas, fuerza y una marcada personalidad, con matices señoriales que le aportan un frutado medio–intenso, con aromas a madera fresca, hierbas aromáticas, tomate, con ligero toque de almendra, plátano y manzana, con algo de amargor y un matiz picante.