Si hace poco te sorprendíamos con cosas diferentes que hacer en Tenerife, ahora te preparamos un tour exprés por Palma de Mallorca. Un destino que ofrece patrimonio y carácter, gastronomía y arte, calma y vida. Y todo al más puro estilo mallorquín.

Perder la noción del tiempo en las playas de Alcúdia o Cala Millor está muy bien. Quedarse sobrecogido ante el cabo de Formentor es una experiencia. Y también lo es meter los pies en el agua cristalina del Caló del Moro o recorrer las carreteras de la sierra de Tramontana. Mallorca es la isla perfecta para olvidarse del mundo. Pero si el mundo solo te concede dos días para olvidarte de él, no lo dudes, vete a Palma.

Palma

Día 1

10.00. El Parque del Mar es el mejor lugar para empezar a recorrer Palma. Es como caminar por una postal. Desde aquí se tiene la mejor vista del perfil medieval de la ciudad, dominado por la mole de la Seu. A continuación ya se puede pasar a ver el efecto que produce la luz que se filtra por los enormes rosetones de la catedral, y el contraste de tanto gótico con la capilla decorada por Miquel Barceló. Al salir, nos damos de frente con el Palacio Real de la Almudaina y sus cimientos romanos, muros árabes y torres cristianas.
Palma
12:30. Tras disfrutar unos instantes de la sombra del agradable Huerto del Rey, nos dirigimos a la sede de la Fundación Bartolomé March, que alberga obras de Rodin, Chillida o Dalí, además de manuscritos y valiosos mapas de la prestigiosa escuela mallorquina de cartografía. Acto seguido, nos adentramos en el dédalo de callejuelas del casco antiguo, donde se esconden los secretos mejor guardados de la ciudad: los patios de las casas señoriales. Asómese a ellos, porque son dignos de ver.

14:30. Del Casal Solleric a Can Vivot, de Cal Reguer a Can Bordils, vamos buscando patios pero también un sitio para comer. Toda esta zona entre la vetusta iglesia de Santa Eulàlia y el convento de Sant Francesc, con un bonito claustro del siglo XV, está llena de rincones y locales de todo tipo. Sa Bodegueta ofrece comida casera. ¿Algo más elaborado? La opción es Quadrat.

Palma

16:30. Nuestro paseo nos lleva ahora al centro de la ciudad medieval, la plaza de Cort, presidida por la vistosa fachada del Ayuntamiento y por un enorme olivo milenario. Bajando por la calle Morei llegamos hasta uno de los escasos legados de la musulmana Medina Mayurca: los baños árabes. Construidos en el siglo XI, solo conservan la sala de baños calientes. Al lado, los jardines de Can Fontirroig son un pequeño oasis verde perfecto para una pausa.
Palma

18:00. Aprovechando la caída del sol bajamos hacia el mar, recorremos el paseo de la muralla y nos dirigimos hacia la zona de compras y terrazas, que se extiende a lo largo del Born, la avenida Jaume III y la calle de la Unió hacia la plaza de Weyler. Hay que ir atento para que entre el ajetreo no se nos pasen edificios como el elegante Casal Solleric y los modernistas Can Casasayas y el Gran Hotel, sede del Caixa Forum.

20:30. Para cenar también hay que elegir. Cocina de autor cerca del Born, en Aromata y Adrian Quetglas. Cocina mediterránea, en Forn Sant Joan. Y en el barrio de Santa Catalina abundan los locales de cocina internacional. Para cerrar la noche, en el Paseo Marítimo, un clásico de la noche mallorquina: Tito’s.

Día 2

10:00. Nuestra segunda jornada, después de haber descansado a pierna suelta en el exclusivo hotel solo para adultos Fergus Style Palmanova, de ambiente tranquilo y diseño único, la empezamos desayunando una ensaimada en las terrazas de la Plaza Mayor. A continuación, tomamos alguno de los autobuses que llevan a Bellver, en lo alto de una colina a las afueras de Palma. Este castillo, del siglo XIV, es famoso por su planta redonda y por sus vistas sobre la bahía y las sierras que rodean la ciudad.

Plaza Mayor Palma
Castillo de Bellver
12:00. Bajando hacia Cala Major está la Fundación Pilar y Joan Miró, dedicada a la obra del genial artista barcelonés. Entre la sede principal de la fundación, diseñada por Rafael Moneo, y los dos talleres que utilizó Miró, el diseñado por Josep Sert y el de Son Boter, se exponen más de 2.500 obras.

Dulce típico de Palma

14:00. Si estamos en uno de los 300 días al año en los que el sol luce en Palma, podemos bajar a comer a los restaurantes de Cala Major, o regresar al centro y quedarnos por la zona de la Lonja. En el muelle, el restaurante Pesquero hace honor a su nombre; otro tanto hace La Tapería, solo que unas cuantas calles tierra adentro.

16:00. Al lado del Muelle Viejo discurre el paseo Sagrera, donde se alza un conjunto arquitectónico que remite al próspero pasado mercantil de la ciudad. El complejo de la Lonja encierra dos edificios unidos por un jardín. El primero de ellos es el Consulado del Mar, antiguo almacén del siglo XVII que hoy es sede de la presidencia del Gobierno balear. El segundo es la lonja propiamente dicha, un palacio gótico del siglo XV tan espectacular por fuera como por dentro.

Palacio de la Lonja Palma

18:00. Si seguimos lo que antaño fueron las murallas y hoy es una línea de palmeras frente al mar, enseguida llegaremos a Es Baluard, nombre que recibe el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, que cuenta con una exposición permanente de piezas de Gauguin, Picasso o Cézanne y amplio programa de actividades.

Museo Palma

20:00. El final del día nos sorprende caminando junto al bosque de mástiles del Club Náutico y los yates de la Marina. Podemos tomar algo en la terraza de Varadero, mirando al mar y a la Seu, o ir al Portixol, un antiguo barrio de pescadores en la otra punta del Paseo Marítimo. Allí, envueltos en olor a pescado y marisco fresco, hacemos repaso de estos dos intensos días mientras nos preguntamos por qué hemos tardado tanto en venir a Palma

Catedral de Palma