Sin límites ni corsés. Ya ni los ingleses, tan respetuosos con sus tradiciones y costumbres milenarias, se libran de las nuevas normas de etiqueta, hasta el punto de que ya no es obligatorio llevar corbata al parlamento. Aquí está la prueba de que es posible ser elegante sin ella.
Por OIHAN VITORIA
Quizá porque su incesante presión contra el cuello las convierte en un tanto incomodas o quizá porque se han vuelto demasiado formales y serias para algunas ocasiones. Lo cierto es que el uso de la corbata ha caído en picado según las apariciones públicas de los hombres más influyentes del momento. Los estrictos cánones estéticos vigentes hasta la fecha empiezan ya a desmoronarse. La corbata, con sus nudos, se ha quedado un tanto desfasada.
- Para ocasiones especiales probar con pajaritas o tirantes.
- Otra alternativa para mantener la elegancia es hacer hincapié en la camisa. Combinar una chaqueta lisa con algún tipo de estampado; una raya fina o un cuadro pequeño.
- Para un look más casual, desenfadado e informal probar con la americana abierta y jugar con la tonalidad del pantalón.
- En caso de querer tapar el cuello, utilizar pañuelo, bufanda o fourlard; nadie notará la ausencia de la corbata.
Existen numerosas alternativas para no perder la elegancia sin corbata.
El cambio de look de los políticos, más desenfadado, está en consonancia con los nuevos tiempos y con la conquista de un público más joven.
Personalidades como David Beckham, Nick Jonas o Matt Bomer optan por prescindir de la corbata y combinar el traje con zapatillas.
Shorts y camisas hawaianas
La Cámara de los Comunes británica tampoco ha querido quedarse atrás y se ha sumado a esta moda modernizando el atuendo parlamentario: acaba de levantar la obligación de llevar corbata al hemiciclo. No todo el mundo se lo ha tomado bien. Varios diputados de la vieja escuela, críticos con la decisión, amenazan con acudir a los debates con shorts y camisas hawaianas e incluso hacerse tatuajes a modo de protesta. En Francia, que se toma la moda muy en serio, van por el mismo camino, a pesar de que hay quien cree que es una moda pasajera.
Y es que aunque últimamente exista una tendencia por dejar que el protagonista del outfit sea la chaqueta o el traje, la decision debe tomarse en función de las circunstancias; no hay reglas de oro. Llevar traje sin corbata en la oficina no estaría mal visto, por ejemplo; en ese caso recuerda que bajo ninguna circunstancia debes llevar más de un botón desabrochado. No obstante, en una ceremonia o reunión relevante, puede ser un error prescindir de la corbata, a no ser que sea para sofocar las altas temperaturas del verano.