La británica Aimee Ann Duffy, más conocida como Duffy, es una cantante y compositora británica, nacida en Gales en 1984, que alcanzó la popularidad con su primer disco, Rockferry, y especialmente con su sencillo Mercy. Este primer trabajo, de estilo neosoul, llegó a vender un millón de copias en cinco semanas en Europa y la colocó como la ‘sucesora espiritual’ de Amy Winehouse. Por ello, muchos se preguntaron por qué a partir de 2010 la artista se evaporó de la escena pública. Una década después, Duffy ha roto su silencio en su cuenta de Instagram y con una de sus fotos ha contado por qué se alejó de los focos: fue secuestrada y agredida sexualmente. 

«No podéis imaginar la de veces que he intentado escribir esto», comienza a explicar la galesa, que con solo una publicación en Instagram ha captado la atención y el apoyo de más de 100.000 seguidores.  La artista prosigue explicando que se ha preguntado muchas veces lo que iba a escribir, cómo se sentiría después de hacerlo, para concluir que no sabe por qué, ha llegado el momento en el que se siente cómoda hablando: «Bueno, no estoy muy segura por qué ahora es el momento adecuado, y qué es lo que provoca que hablar me resulte emocionante y liberador», explica.

Duffy cuenta su terrible experiencia: «Sobreviví, por supuesto»

Son muchos los fans y los artículos de prensa que se han preguntado ‘¿dónde se ha metido Duffy?’. Algunos especulaban si habría seguido el camino de la malograda Amy Winehouse, otros apuntaban a la presión de un éxito tan súbito e inmediato. Duffy es consciente de toda la curiosidad y la rumorología que ha despertado su desaparición, y fue justamente gracias a un reportero por lo que finalmente se ha decidido a contar su historia: «Un periodista me encontró y le conté todo el pasado verano. Fue amable y me alivió mucho poder hablar al fin», añade, y asegura a todos los que la lean que ahora se encuentra «bien y a salvo».

Sin más preámbulos, Duffy refiere su terrible experiencia: «La verdad es que fui violada, drogada y secuestrada durante algunos días. Sobreviví, por supuesto. La recuperación llevó su tiempo. No hay manera amable de decir esto. Pero lo que sí os puedo decir es que en los últimos diez años, hubo miles y miles de días en los que me prometí que volvería a sentir el sol en mi corazón, y ahora os digo que ese sol brilla». La propia artista explica que hay una razón por la que decidió no contar todo esto cuando ocurrió: «Os preguntaréis por qué no expresé mi dolor entonces. No quería enseñarle al mundo mis ojos tristes. Me pregunté, ¿cómo voy a seguir cantando desde el corazón, si tengo el corazón roto? Y poco a poco se recompuso».

La cantante de Mercy anuncia que habrá una entrevista

Esta terapia curativa de hablar sobre el terrible episodio va a tener continuación: «Durante las próximas semanas postearé una entrevista oral. Si tenéis preguntas me gustaría responderlas, si puedo, en esa entrevista». Duffy termina su escrito agradeciendo el cariño constante de sus seguidores a lo largo de los años: «Tengo un amor sagrado y un agradecimiento sincero por vuestra amabilidad durante todos estos años. Habéis sido mis amigos. Quiero daros las gracias por eso».

Duffy se despide pidiendo respeto para su familia y apoyo para ella, para que este paso adelante suponga una experiencia positiva y de curación para ella.