El fundador y guitarrista de Led Zeppelin tiene una afición un tanto peculiar que le persigue desde la adolescencia: coleccionar arte prerrafaelita, un movimiento que reivindica la vuelta de la estética renacentista. Conoce su historia en Código Único.

Por SERGIO MUÑOZ

En marzo de 2008, Jimmy Page, el líder de Led Zeppelin, subastó en Sotheby’s un tapiz de 1893. La pieza era una exquisita escena sobre el Santo Grial del artista Edward Burne-Jones. Paul Reeves, el ‘marchante de arte de las estrellas’ y amigo de Page, aseguró que el músico no tenía problemas de dinero, lo que ocurría era que las paredes de la nueva casa que había adquirido, forradas con paneles de madera, no aguantaban el peso del tapiz, de siete metros y medio de largo por dos y medio de alto. El músico se embolsó un millón de libras con esa venta.

La anécdota explica muy bien una faceta poco conocida de Jimmy Page. El músico es admirador y coleccionista de arte inglés de finales del siglo XIX, sobre todo de los prerrafaelitas, un grupo de pintores y poetas que reivindicaban en sus obras la vuelta a la estética renacentista. El guitarrista de Led Zeppelin los descubrió cuando era un adolescente, a través de libros y visitas a la Tate Gallery. Incluso asistió brevemente a una escuela de arte, pero su talento no estaba ahí. «No era un buen dibujante», ha dicho Page, considerado uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos.

De guitarrista de Led Zeppelin a ‘decorador’

En los años 70, el fundador y guitarrista de Led Zeppelin solía visitar tiendas de antigüedades en las que adquirió piezas del movimiento Arts & Crafts que sirvieron para decorar su casa, un antiguo cobertizo para embarcaciones a orillas del Támesis. También compró obras de prerrafaelitas como William Morris, Dante Gabriel Rossetti o el ya mencionado de Burne-Jones. Algunas de ellas las prestó en 2012 a la Tate Gallery.

Por eso, cuando en noviembre del año pasado, el Leighton House Museum recibió como préstamo temporal la obra Sol ardiente de junio, del prerrafaelita Frederic Leighton, Page estuvo allí para darle la bienvenida. La pintura es la pieza más emblemática del Museo de Arte de Ponce de Puerto Rico, pero, por unos meses, volvía a casa.