Desde el momento en el que entras, la OMEGA House está diseñada para llevarte de viaje. Desde las exuberantes costas mediterráneas hasta el icónico pasado de la marca, su diseño es una verdadera clase magistral de lujo internacional.

Para encontrar el perfecto lienzo en blanco, la búsqueda condujo a un edificio famoso entre artistas e intelectuales de Rio: la Casa de Cultura Laura Alvim. Rico en historia bohemia y cultura, la Casa de Cultura es un edificio sencillo con un bonito diseño que hace un excelente uso de la luz natural, con una arquitectura clásica y unas vistas inolvidables de una de las playas más famosas del mundo. Al lado de palmeras y el mosaico blanco y negro de las aceras de Ipanema, la localización ha sido re imaginada y se ha transformado en la Omega House.

Durante Rio 2016, cada habitación será una celebración de los Juegos Olímpicos, así como de los muchos capítulos de la diversa historia de la firma. De hecho, explorar sus pasillos y espacios hará que los invitados se sientan como Alicia en una fascinante aventura a través del país de las maravillas.

El hall de entrada está custodiado por olivos, un inteligente recordatorio de los orígenes de los Juegos Olímpicos. Estos conducen a una impresionante cascada de 9 metros, donde una serie de estatuas muestran una formación de buceo en una piscina. A lo largo de las paredes, hay una cronología dorada que muestra la  historia de cronometraje de la marca. También hay una obra de arte única creada a partir de papel que deja
ver los relojes clásicos y de Juegos Olímpicos de Omega, así como algunos de los monumentos más conocidos de la ciudad anfitriona de los Juegos Olímpicos desde 1932.

La zona principal que más representa el ambiente de la Casa es el patio. Inspirado en el lujo fresco y en los tonos blancos que se pueden encontrar en Miami, Ibiza o Miconos, tiene cortinas blancas drapeadas que cuelgan de espectaculares arcos sujetos por típicos pilares griegos. Resulta evidente que la arquitectura propia del edificio se ha utilizado para causar un gran efecto. En uno de los extremos, el agua de una fuente fluye suavemente mientras grandes espejos dan a la zona una mayor sensación de profundidad. En el otro extremo, la barra se encuentra entre una gran pantalla que muestra la acción en directo de lo que está pasando en los Juegos Olímpicos de Rio. Para compensar la estética del blanco sobre blanco, una colección de fotografías en blanco y negro se muestra sobre las paredes, contando la historia de OMEGA en cronometrase. Para relajarse, una pequeña zona al lado del Patio ha sido decorada con columpios y mecedoras modernas. Es un lugar alternativo perfecto para disfrutar de una copa con amigos.

En la planta de arriba
En la parte superior es donde los invitados pueden sumergirse en las diferentes facetas de la marca. En primer lugar, aparecen unas que detallan la cuenta atrás de Viva Rio. Además, muestran los 12 proyectos sociales, hay también tres fotografías tomadas por los estudiantes del curso de la comunidad Viva Favela. Como parte de la colaboración de Viva Rio, los estudiantes fueron invitados a presentar sus imágenes en una competición especial. Captando el tema del deporte en las favelas, esas son las tres imágenes ganadoras.

La primera de las zonas dedicada a la marca está diseñada en contraste con la planta baja. Reflejando la historia de la marca en cuanto a exploración del espacio, los invitados se sentirán cómodos en sofás de terciopelo bajo un dosel de estrellas; una instalación única creada para la ocasión. En las paredes, hay muestras de los relojes Moonwatch de la marca, desde modelos vintage que fueron a la luna hasta relojes modernos de cerámica.

La sala del océano
Para la gente que camine por la calle, la gran ventana en la parte de arriba de la Omega House se ve como un acuario. La zona del Dj está situada en una barrera de coral y la decoración inspirada en el océano ha sido diseñada con materiales especiales por las mismas personas que construyen las icónicas carrozas del Carnaval de Rio. También hay bolas de cristal dentro del coral que muestran algunos de los relojes de la compañía inspirados en el océano. Por la noche, la sala se vuelve azul, trasladando a los invitados a un mundo submarino con fascinantes proyecciones en las paredes. Desde aquí las vistas al Océano Atlántico son un sueño.

Celebrando los 168 años de historia de Omega, esta sala transmite a los invitados el complicado funcionamiento de un reloj. 145.000 piezas de reloj por encargo han sido repartidas por las paredes, mientras que en campanas se exhiben relojes vintage, herramientas de relojería y otras curiosidades. Un candelabro ilumina la habitación lo suficiente como para que los invitados se encuentren en la barra central, construida en madera de ébano. Para aquellos a los que les gusta aprender con una copa en su mano, hay una mesa de relojero donde se hace una demostración de anti magnetismo.