El paraíso de Año Nuevo se llama Kiribati

Esta pequeña república es el primer país que recibirá al 2018. Sus playas tranquilas y aguas azules son perfectas para escapar de la civilización. Eso sí, Kiribati está muy muy lejos. 

Por SERGIO MUÑOZ

Es uno de los lugares más remotos del planeta. La República de Kiribati –pronúnciese ‘Kiríbas’– está 4.000 km al suroeste de Hawái, en mitad del Pacífico. Es, también, el territorio habitado que primero sobrepasa la Línea Internacional de Cambio de Fecha, por lo que sus habitantes van a ser los primeros en dar la bienvenida al 2018 en la medianoche del 31 de diciembre.

El paraíso de Año Nuevo se llama Kiribati

EL OCÉANO, SU PEOR ENEMIGO
Si quieres conocer Kiribati, hazlo pronto. Es uno de los países más amenazados por el cambio climático, como otras naciones insulares del Pacífico. La capital, Tarawa, está a menos de 2,5 m sobre el nivel del mar y los expertos creen que, con la crecida del océano, podría desaparecer en solo una generación.

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Que nadie espere grandes resorts en Kiribati. La oferta de alojamientos está formada por pintorescas casas de huéspedes y moteles, la mayoría con los tejados de ramas propios de la Polinesia.

Kiribati es un paraíso tropical de aguas transparentes, cielos cambiantes y playas de arena blanca. Según la mitología local, al principio de los tiempos, el dios araña Nareau separó el cielo, el océano y la tierra. Al primero lo llamó ‘karawa’; al segundo, ‘marawa’; y a la tercera la bautizó como ‘tarawa’, y así se llama la capital del país, el principal núcleo habitado, con unas 50.000 almas.

Kiribati es un país disperso. Está formado por una isla –Banaba– y 33 atolones coralinos cubiertos de cocoteros y árboles del pan, cada uno con una laguna en su centro. Solo 12 de estas islas, desperdigadas por una superficie de 3,5 millones de km2 –el tamaño de la India– están habitadas.

Debido a su lejanía, Kiribati es uno de los países menos visitados del mundo. No más de 6.000 turistas se atreven cada año a aventurarse hasta allí. Pero atractivos no le faltan. La temperatura anual varía entre los 25 y los 33 ºC, y Kiribati es un paraíso para los amantes de la pesca y el buceo, que encuentran aquí un universo lleno de color entre sus barreras de coral.

Si te ha picado la curiosidad y estás pensando en pasar la nochevieja en Kiribati, organízalo cuanto antes. Aunque el país dispone de tres aeropuertos internacionales ubicados en Tarawa, Kiritimati y Kanton Islands, solo reciben un vuelo o dos a la semana. ¿Quién dijo que era fácil llegar al paraíso?