Londres, la invasión del diseño

La capital británica tiene un deseo: ser la nueva meca mundial de las artes aplicadas. La ampliación del Victoria & Albert Museum y el nuevo Museo del Diseño son ya una realidad. Y en 2020 contará con un distrito dedicado por completo al diseño. Bienvenidos al nuevo Londres.

Por SERGIO MUÑOZ

Cualquiera que camine ahora por Exhibition Road, el eje que conecta algunos de los principales museos de Londres, en el barrio de Kensington, se sorprenderá con la luz que parece emanar del suelo junto al Victoria & Albert Museum. Tras una recuperada arcada de piedra diseñada por sir Aston Webb en el siglo XIX ha surgido una nueva plaza pavimentada con 11.000 baldosas de cerámica que parecen reflejar toda la luz esquiva del otoño. A la izquierda, un café acristalado y diáfano sorprende por sus formas simples y angulosas. A la derecha, un enorme lucernario traslada al subsuelo un chorro de luz natural.

El conjunto, denominado Sackler Courtyard, es el rostro visible del Exhibition Road Quarter, la ampliación del Victoria & Albert, que alojará exposiciones temporales de diseño contemporáneo. El proyecto lo firma la arquitecta Amanda Levete.

Pero si la plaza a pie de calle sorprende, lo más espectacular del proyecto está a varios metros de profundidad. Bajo Sackler Courtyard se ha creado una nueva galería diáfana de 1.100 metros cuadrados. Es la Sainsbury Gallery, el alma del nuevo Victoria & Albert. La estructura que sujeta el techo es como un enorme acordeón de origami, y la luz se filtra por el tragaluz de la superficie creando un ambiente que invita a la contemplación.


En la nueva Sainsbury Gallery del Victoria & Albert Museum la luz se filtra por el tragaluz creando un ambiente que invita a la contemplación


Londres está apostando fuerte por el diseño y quuere mostrarlo con la misma dignidad que el arte más elevado. De ahí que los gestores municipales se hayan lanzado en los últimos años a crear espacios expositivos específicos para él. La ampliación del Victoria & Albert es el último órdago de esta apuesta, pero ya el año pasado Londres dejó clara su intención de convertirse en la nueva capital mundial del diseño al inaugurar la nueva sede del Museo del Diseño.

El antiguo edificio de la institución, en Shad Thames, se había quedado pequeño y los responsables buscaban una nueva localización que la catapultara hacia el siglo XXI. La encontraron en 2008: el viejo edificio del Commonwealth Institute, una construcción de 1962 situada junto a Holland Park. El edificio, con una gran cubierta de cobre, permanecía en desuso desde 2003 lastrado por los enormes costes de mantenimiento y los problemas estructurales. Y solo se había salvado de la demolición gracias a su inclusión en la lista de edificios protegidos del Reino Unido.

La transformación del edificio ha costado 83 millones de libras. El proyecto lo ha liderado un tándem formado por el diseñador y arquitecto John Pawson –que ha construido el interior– y el estudio OMA, la firma del holandés Rem Koolhaas, Premio Pritzker en 2000, que se ha encargado de la estructura y de la creación del bloque de apartamentos de lujo Holland Green, que forman un conjunto con el museo y que han permitido hacer viable el coste de la obra.


El nuevo Museo del Diseño cuenta con 10.000 metros cuadrados de superficie. Ha costado 83 millones de libras


En el interior, todo gira alrededor de un enorme atrio minimalista con paredes forradas de roble y mármol. Los pisos giran alrededor de este gran espacio central que se agranda a medida que asciende, como un zigurat invertido. Lo más espectacular es la nueva estructura creada para sujetar la cubierta existente y que consiste en una serie de gigantescas nervaduras y una gran hendidura central. El nuevo museo cuenta con 10.000 metros de superficie repartida en salas expositivas, zonas de estudio, residencia para diseñadores, áreas para workshops, biblioteca, auditorio, tienda, café, restaurante y cinco salas para eventos.

Pero la apuesta de Londres por el diseño no se queda en estas dos nuevas aperturas. La promotora Knight Dragon ha proyectado un Design District en Greenwich Peninsula, junto al O2 Arena. El complejo, formado por 16 edificios, está llamado a ser un clúster de desarrollo de industrias creativas.

El proyecto incluye workshops, estudios, espacios de coworking, salas de exposiciones, zonas peatonales y un gran mercado acristalado en el centro. Los promotores calculan que el Design District podrá alojar hasta 1.800 profesionales de la creatividad y estará en funcionamiento a principios de 2020. El futuro, en Londres, está a la vuelta de la esquina.