El ‘Labirinto della Masone’ es el sueño de un editor italiano cumplido en 2015. El laberinto de bambú más grande del mundo rodea a un complejo de arte donde hasta es posible pasar la noche en una suite.

Por ISMAEL PÉREZ

El rosa en medio del verde, el arte en mitad de la naturaleza en un lugar tan curioso como desconocido. El Labirinto della Masone es el laberinto de bambú más grande del mundo con 20.000 ejemplares de 20 especies extendidos en ocho hectáreas. Pero no de cualquier manera, sino en una perfecta forma de fortaleza natural creada por el editor de la revista de arte FMR Franco María Ricci.

¿Por qué un editor se lanza a una empresa así? Hay dos respuestas. La primera está en su pasión infantil por los laberintos, que se desarrolló en los años 80, cuando el escritor Jorge Luis Borges pasó 20 días en su casa y pudo discutir con él de la presencia de estas construcciones en su literatura. También sobre el arte del laberinto discernió con Italo Calvino y Roland Barthes, aunque la idea de construir uno se concretó gracias Davide Dutto, un estudiante turinés de Arquitectura.

La segunda respuesta está en el interior, en ese edificio central que desde el cielo parece adquirir tonos rosas y que contiene hasta una pequeña pirámide levantada sobre el techo y una moderna estatua ecuestre roja en el centro del patio. Contiene una exclusiva galería de arte con casi 500 obras que parten desde el siglo XVI: Girolamo Mazzola Bedoli, Ludovico Carracci, Antonio Canova, Antonio Ligabue…

Y además para colecciones permanentes, el Laberinto de Ricci se usa para acoger exposiciones temporales, como la muestra de escultura Daidalos del mexicano Javier Marin, presente hasta marzo de 2018, o presentaciones de libros, conciertos, fiestas privadas.

¿Y dónde se encuentra esta maravilla inaugurada hace apenas tres años? Por si las pistas de los nombres no han sido suficientes, aquí está la respuesta. En Masone, dentro del municipio Fontanellato, a 18km de Parma, en la región italiana de la Emilia Romagna. Y sí, se puede dormir dentro. Hay habilitadas suites de lujo decoradas con piezas de arte. El precio de pasar la noche dentro de este complejo es otro de sus misterios.