En 1906 esta playa de California empezó a usarse como vertedero, pero en 1967 las autoridades decidieron cerrarla. Ahora Glass Beach se ha convertido en un icono turístico, con 1.000 personas que la visitan cada día.

Por CÓDIGO ÚNICO

En ocasiones, la degradación crea hermosos lugares. Desde 1906, esta playa californiana se usó como vertedero, ya que los residentes de Fort Bragg la utilizaban para verter toda su basura a los acantilados de Union Lumber Company.

En 1967 las autoridades decidieron cerrarla para rehabilitarla. Sacaron toda la basura salvo los restos de cristal y cerámica, que el mar ha encargado de pulir. Ha sido un trabajo de años, primero de los operarios y luego de la propia naturaleza. Hoy, la playa de Glass Beach pertenece al Parque Estatal MacKerricher. 

Hace 20 años, el propietario de Glass Beach decidió que el lugar debería de ser público e inició un proceso de trabajo junto a Conservación de Costas de California y la Junta de Manejo Integral de Residuos de California que se prolongó cinco años.

Ya en este siglo, se incorporó al Parque MacKerricher y ahora más de 1.000 turistas la visitan cada día, aunque tienen prohibido llevarse cristales.

La playa de los cristales pasó así de un simple vertedero donde cabía de todo, desde botellas a electrodomésticos, a un lugar que triunfa en Instagram y se ha convertido en un lugar de peregrinación de curiosos ávidos de disfrutar la amplia gama de colores del vidrio. Una playa que le planta cara al mar en su competición por reflejar los rayos del sol del atardecer, como refleja la fotografía.