Las estatuas más altas del mundo

Entre las 10 estatuas más grandes del mundo no están las más conocidas. Ni el Corcovado ni la de la Libertad. Asia acapara la lista gracias a la religión. ¿En cabeza? El Buda del templo de primavera de Lushan, en China, con 128m de altura.

Por ISMAEL PÉREZ

No se dejen llevar por los tópicos. Ni el Cristo del Corcovado de Río de Janeiro ni la Estatua de la Libertad de Nueva York están entre las 10 estatuas más altas del mundo, aunque sean las más famosas. De hecho, ni se acercan a esa lista. Mientras que el monumento brasileño se eleva a los 30m, aunque el cerro en el que se sitúe elevan la espectacularidad de su vista, y el famoso icono neoyorkino alcanza los 46m, hay hasta seis estatuas en el planeta que crecen por encima de los 100m.

La del templo budista de primavera de Lushan, en China, alcanza los 128 metros desde su base con forma de flor de loto. Y eso sin sumar el edificio que ejerce de base, con el que el llega a un total de 153 metros. Se terminó en 2002 y se levantó en el área protegida de Fodushan. Fabricada en cobre, costó más de 18 millones de euros y pesa un millar de toneladas.

La guerra por crear la estatua de buda más alta ha honrado a esa religión en Asia y ha elevado el tamaño de las estatuas. Hasta ocho de las diez de la lista tienen esa temática. Solo la estatua dedicada a Cristobal Colón ‘El nacimiento del Nuevo Mundo’, que se alza en Arecibo (Puerto Rico) y la que homenajea al emperador de la familia Romanov Pedro el Grande en el mismo centro de Krymskaya, en Rusia.

Pero en el podio de las estatuas se mantiene el duelo China-Japón. La segunda escultura es el Laykyun Stkyar de Myanmar, de 116 metros y concluida en 2008, mientras la tercera es la del buda de Ushiku, en la prefectura nipona de Ibaraki, terminada en 1995, levantada en acero y bronce y con la posibilidad de entrar al museo de su interior.

¿Y España? Ni se acerca a esos techos, con solo dos estatuas destacables, el monumento Nacimiento del hombre Nuevo, conocido como el Huevo de Colón, en el Parque de los Jerónimos de Sevilla, de 35 metros de alto; y el Cristo del Otero de Palencia, con 30.