Un carnaval a todo color en Binche

Los coloridos Gilles son los reyes del carnaval de Binche, una ciudad belga que empieza a pensar en su fiesta antes de la Navidad.

Por CÓDIGO ÚNICO

Seis semanas antes de Carnaval, las peñas empiezan ya a calentar el ambiente haciendo tronar con sus tambores por la ciudad, porque en Binche esta fiesta es una cosa muy seria. Cuando llega el Carnaval hierven las calles de esta ciudad belga de poco más de 30.000 habitantes cuyo lema es Plus Ultra (más lejos), el mismo del rey Carlos I, protagonista de este lugar por haber donado el castillo medieval de Binche a su hermana María de Hungría.

Los desfiles comienzan domingo, pero el día grande es el Martes de Carnaval. Desde las 7 de la mañana, cientos de personas disfrazadas de Gilles –con sus coloristas trajes decorados con 150 leones, coronas y estrellas– se reúnen en la Grand-Place y, hasta el anochecer, desfilan por la ciudad en una algarabía de música y baile arrojando naranjas que, si te golpean, es señal de buena fortuna. Hay otros personajes: los arlequines, los pierrots, los niños o el campesino, aunque el principal es el Gille.

Aunque el carnaval de Binche, cuyo origen puede venir de las fiestas cuaresmales del siglo XV, se calienta mucho antes. 49 días antes empiezan las ceremonias preparativas, que se repiten cada domingo durante las 7 semanas previas, con baile y teatros.

Los Gilles de Binche son la representación de las personas indígenas del lugar que fueron presentadas a la reina de Francia, María Teresa de Austria, la esposa de Luis XIV e hija del rey español Felipe IV una vez los franceses ganaron en Arras y se anexionaron las provincias belgas que antes pertenecían a España. Las máscaras blancas que se pueden apreciar en algunas de las imágenes pretendían esconder las caras sucias de los trabajadores del carbón.

Este Carnaval tiene origen medieval y es desde 2003 Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Para mantener la tradición, tiene unas reglas férreas. Entre ellas, que no se puede salir de la ciudad luciendo el disfraz de Gille, ni puede usarse en otra época del año.