Andy Warhol insistió para que incluyeran a la alemana Nico, modelo, cantante y musa de la Factory, como voz en su primer álbum.

Lou Reed y John Cale, el núcleo duro de The Velvet Underground, aceptaron a regañadientes, pero con la esperanza de que el genio del pop art y mánager de la banda los lanzaría al estrellato. El disco, titulado The Velvet Underground & Nico, con el icónico plátano creado por Warhol en la portada, salió a la venta en marzo de 1967. Fue un fracaso. Vendieron 30.000 copias. Solo unos pocos entendieron esos sonidos ásperos con tendencia a la atonalidad y esas letras que hablaban de drogas y sadomasoquismo. 50 años después, la historia les ha dado la razón: The Velvet Underground & Nico fue el germen del punk y el rock que llegó después, y los críticos, sin excepción, lo sitúan entre de los discos más influyentes de la historia.