Las piscinas naturales son unos de los grandes distintivos del territorio nacional. España cuenta con infinidad de aguas cristalinas, nados, cuevas y cascadas preciosas ocultas entre montañas, que habitualmente salen a la palestra en época estival. Y no es de extrañar: son perfectas para huir de la ciudad, de la rutina, de las multitudinarias playas y encontrar un refrescante remanso de paz.

Por OIHAN VITORIA

¿Las piscinas industriales no te gustan y eres de los que te agobias fácilmente con la aglomeración de las playas? ¿Prefieres mantener un contacto activo con la naturaleza y darte un chapuzón libre con vistas a montañas espectaculares? Para mitigar el calor, ¿no te preocupa que el agua esté más fría de lo normal? Si te sientes identificado, ¡ésta es tu lista! A pesar de que existen infinidad de espacios naturales dignos de mención, desde Código Único os proponemos una opción de lo más refrescante para hacer frente a la sofocante ola de calor y pasar los últimos días de agosto de la manera más fresca, divertida, tranquila, exclusiva y, además, en plena naturaleza. No hace falta ir a la playa para conseguirlo.


1. La Garganta de los Infiernos, un espectáculo de la naturaleza (Cáceres)Las seis piscinas naturales más exclusivas de España 2Las piscinas naturales de la Garganta de los Infiernos lo tienen todo: belleza, frescor, tranquilidad y gran riqueza natural. Están situadas en la reserva natural de la Sierra de Gredos, en pleno valle del río Jerte, en el norte de Extremadura. En total cuentan con trece piscinas naturales para el uso y disfrute de los bañistas. Y no son pocos los que se animan a saltar desde las impresionantes cascadas.

Conocidas como pilones, hay interesantes rutas que cruzan cascadas, pozas, la flora y fauna de este paraje cacereño. Es ideal para los viajeros que quieren realizar una escapada, buscan esencia y, sobre todo, autenticidad. Además, en la misma reserva natural hay tres glaciares y zonas habilitadas para pescar. La entrada es gratuita y abierta a todos los públicos ¿Qué más puedes pedir?


2. Pou Clar, el pequeño paraíso de Ontinyent (Valencia)Las seis piscinas naturales más exclusivas de EspañaPodrá carecer de playa o echar de menos el mar, pero tiene un emblema como río, el Clariano, que esconde entre rocas y montañas una sucesión de pozas de agua helada y cristalina dignas de un pequeño Eden. Pou Clar o pozo claro es un ejemplo de los muchos secretos que guardan infinidad de pueblos en España. Este precioso rincón de Valencia, situado en la localidad de Ontinyent, es una de las piscinas naturales más extraordinarias de la Comunidad Valenciana.

Sus habitantes tienen la gran ventaja de poder elegir entre un paisaje singular o una playa kilométrica, ya que se encuentra a poco más de media hora del Mediterráneo. Aunque Pou Clar no deja de ser un perfecto antídoto del mar: pozas de agua dulce y agua realmente fría, frente a un Levante caliente y abarrotado de turistas.

Muchos jóvenes suelen atreverse a saltar desde los puntos más inverosímiles, ya que la profundidad supera los 5 metros en más de un punto. A las piscinas naturales se puede llegar a pie, en bicicleta o en moto, no en barca; las pozas están a 2 km del centro de Ontinyent.


3. La Foradada, propia de un cuento de hadas (Barcelona)

Las seis piscinas naturales más exclusivas de España 1

Situada en la pequeña localidad de Cantonigrós, la Foradada o agujereada es digna de un cuento de hadas. Cuenta con una cascada de 15 metros de altura, rodeada de grandes y altas rocas que forman la piscina de aguas cristalinas, que parecen sacadas de las películas de ciencia ficción. A excepción de las demás piscinas naturales, debe visitarse durante los primeros meses del año, ya que en pleno verano apenas suele tener agua. Es ideal para verla de paso y realizar una ruta de senderismo más larga.


4. La Charca Verde, una playa con esencia de río (Madrid)Las seis piscinas naturales más exclusivas de España 3La Charca Verde es una de las zonas más cotizadas del maravilloso paraje de La Pedriza, situada en pleno Parque Natural de la Sierra de Guadarrama, a los pies de la cima Cabezas de Hierro. Gracias a su maravilloso paisaje, la Charca Verde recibe muchas visitas durante todo el año para tomar el sol y bañarse en sus limpias aguas del río Manzanares, pero es en verano cuando toca techo.

Aunque no tenga nada que ver con una playa —es bastante fría y exclusiva—, es conocida como la playa de la Sierra de Madrid, ya que es uno de los parajes favoritos de los madrileños para realizar excursiones. Su nombre procede del efecto verde esmeralda que produce la pigmentación de las rocas del fondo de la piscina natural con los reflejos de sus aguas.


5. Las Chorreras, polivalentes, para todos los gustos (Cuenca)Las seis piscinas naturales más exclusivas de España 4Estas calas de agua dulce creadas por el río Cabriel en la provincia de Cuenca son características por sus estrechos puentes rocosos que recuerdan al mismísimo Gran Cañón del Colorado, donde los visitantes pueden recorrer un espectacular sendero rodeado de cascadas y bolsas de agua ideales para darse un baño.

Sus aguas de color azul turquesa intenso parecen sacadas de las playas más exclusivas del Caribe, aunque cuentan con una importante ventaja: la tranquilidad de la que goza. Los más aventureros de la zona también están de enhorabuena: varias empresas ofrecen la posibilidad de realizar deportes de riesgo como barranquismo o rafting. Las piscinas naturales se encuentran en Enguídanos, a una hora y media de Albacete.


6. Fuentes del Algar, las más modernas y cotizadas (Alicante)
Las seis piscinas naturales más exclusivas de España 5Situadas a 15 kilómetros de Benidorm y a tres del municipio de Callosa d’en Sarrià, Las Fuentes del Algar son unos de los recursos turísticos de la Costa Blanca. Constituyen un parque temático natural perfecto para visitas familiares que resalta la conservación del agua como recurso ecológico y económico, gracias a que en 2002 fue declarada como Zona Húmeda protegida por la Generalitat Valenciana.

Los visitantes podrán bañarse en aguas cristalinas, cascadas puras y fuentes manantiales que brotan de la roca en una ruta de 1,5 kilómetros a lo largo del cauce del río Algar. La entrada cuesta 4 euros para los adultos y 3 euros para los niños.