Seis joyas que disfrutan los futbolistas

Teniendo tanto dinero, nos podemos imaginar que los sitios que pisan los futbolistas sean acordes a su cartera. Campos de entrenamiento, residencias, autobuses, vestuarios. Los grandes clubes de fútbol cuentan con instalaciones de lujo hasta para sus benjamines.

Por ISMAEL PÉREZ

Que hasta China, una potencia deportiva pero no, desde luego, futbolística (su selección no estará siquiera en el Mundial de Rusia) se haya lanzado a construir la Academia Guangzhou Evergrande, la escuela de futbolistas más grande del mundo, solo puede significar que el fútbol profesional es un producto de lujo.

Por eso los petrodólares de Catar, tampoco precisamente un país destacado en el mapamundi del balompié, han incluido este deporte entre sus instalaciones de la Aspire Academy.

Aunque el panorama es muy diferente en esos clubes pequeños de campos de barro, los grandes equipos siguen apostando por renovaciones de estadios que incluyen hoteles de cinco estrellas, restaurantes con vistas al estadio para ofrecer una experiencia única no solo a sus futbolistas sino también a sus socios más acaudalados.

Aunque el mimo sigue centrado en sus estrellas, buses con todas las comodidades y opciones de ocio imaginables en un espacio tan pequeño, aunque solo sea para unas horas o minutos, vestuarios que parecen un plató de televisión o residencias que no dejan lugar a la excusa para escaparse. Lo tienen todo.