La cultura occidental predominante establece este lunes 1 de enero la entrada del año 2018, las imágenes de televisiones de todo el mundo así lo celebrarán. Pero hay más calendarios que el gregoriano y, por tanto, países que viven en otras épocas.

Por ISMAEL PÉREZ

El 2018 ya está aquí…pero no para todo el mundo. Hay quién vive más atrás o mas adelante según donde haya nacido, la cultura o la religión de la que provenga. El poder del cristianismo en la historia se refleja en la acepción general del calendario gregoriano como el común al planeta Tierra, pero hay países que se aferran a su almanaque propio. Tampoco el nuestro, establecido definitivamente por el Papa Gregorio XIII en el siglo XVI es perfecto. Falla un día cada 3.320 años, algo que no se remedia ni con los bisiestos, ya que el sol tarde 365,242189 días en dar la vuelta al Sol y no 365,25. Otros, como estos seis países, ni siquiera siguen el ciclo del sol.

-Pakistán

El quinto país más poblado del mundo es oficialmente una república islámica que usa el calendario musulmán, según el cual la historia empieza a contar desde el traslado de Mahoma de La Meca a Medina en el año 622 de nuestro calendario. Por eso allí están en 1439. Algo no cuadra, porque la suma de esos dos años sería 2061. Se trata de que su año es una decena de días menor que el gregoriano porque allí usan la luna como referencia. Los meses comienzan en cada luna nueva y los días con la salida del sol. Por eso cambiaron de año el pasado 22 de septiembre de 2017 y no pasarán hasta 1440 hasta el próximo 12 de septiembre.

-China

El país más poblado del mundo usa el calendario gregoriano para su vida civil pero su actividad festiva viene muy marcada por su calendario propio. Los chinos celebrarán de verdad su Año Nuevo el próximo 16 de febrero, cuando entren en el año del perro, que será también el año 4716. Hasta entonces, siguen en el del gallo. Los animales de su calendario van rotando en un ciclo de 12 de sus años, siguiendo la rotación de Júpiter alrededor del sol, desde el año 2637 a.C en el que, según la leyenda, el emperador Huangdi inventó su calendario. El cálculo no es exacto porque tampoco sus años son de 265 días.

-Israel

Cuando en Europa sea 1 de enero de 2018, para los judíos será el 14 de Teveth (el cuarto mes de su calendario) del 5778. No es que Israel, integrado en la sociedad occidental, dé la espalda al calendario más común, pero mantiene su calendario hebréo según el cual se encuentran en el año 5778 desde nuestro 21 de septiembre pasado, cuando celebraron el ‘Rosh Hashaná’, su Año Nuevo que da inicio a 10 días para reflexionar antes del Yom Kippur o día del perdón. Para los hebréos, el mundo empieza a contar desde que Dios creara a Adán y Eva, según ellos el domingo 7 de octubre del año 3760. Su año, claro, tampoco es regular, ya que no usa la luna como los musulmanes ni el sol como los cristianos, sino que mezcla ambos en un complejo sistema que provoca años de 12 o de 13 meses.

-Irán

Pese al profundo arraigo del islam, Irán va por libre respecto al calendario, donde pesa más su tradición persa. Por eso en el calendario persa o iraní el lunes será solo el 11 del Dey (el décimo mes) del año 1396, y no recibirán 1297 hasta el 21 de marzo de 2018. A diferencia de otros almanaques, el día del equinoccio de la primavera se mantiene constante como su Año Nuevo o Nouruz, aunque varía la hora, que siempre coincide con el momento exacto de la entrada de la estación. Los 365 días están distribuidos en seis meses de 31 días, cinco de 30 y uno de 29 o 30 dependiendo si es año bisiesto, algo que lo hace más preciso que el gregoriano. También Afganistán comparte este calendario.

-India

El llamado calendario nacional indio apenas tiene 62 años, aunque no es el único existente, ya que según las etnias y creencias usan diferentes referencias, como la muerte de Krishna en el 3102 antes de Cristo, o la muerte de Buda Gautama en el 543 en el caso de los budistas. El consenso nacional sitúa al gigante país en 1939 aunque el Año Nuevo hindú o Marsha Pratipada no se celebrará hasta el 22 de marzo.

-Corea del Norte

En una dictadura tan férrea como la norcoreana, donde la propaganda atribuye todo lo positivo al Líder Supremo, la dinastía de los Kim también tenía que ser la protagonista del calendario, llamado Juche y adoptado hace solo dos décadas. Su agenda se inició en 1912, el año de nacimiento de Kim Il-Sung y año 1, al que se le atribuye la fundación del estado norcoreano como si se tratase de un ser superior. Por eso consideran que entrarán en el año 107. Eso sí, los años previos a 1912 siguen la numeración gregoriana, que también se refleja entre paréntesis cuando se cita el año del Juche. ¿Será que no se lo creen del todo?