Una nueva tendencia se está abriendo paso entre los más adinerados: los cruceros de sexo. Una propuesta para ‘swingers’, que aúna vacaciones de lujo y relaciones sexuales con desconocidos en alta mar.

Por ANAÏS OLIVERA 

Si creía que con los locales de intercambio de pareja ya lo había visto todo, siéntese y respire hondo, porque la liberación sexual de los hombres y mujeres de las sociedades contemporáneas no ha hecho más que empezar. En pleno siglo XXI la promiscuidad se cotiza al alza y  se impone el estilo de vida swinger, que consiste en tener relaciones sexuales con el/la partener de otra persona, mientras ella hace lo propio con la tuya. La tendencia llega incluso entre las parejas más y mejor asentadas. Y claro, los locales de intercambio de parejas han proliferado como setas.

En los últimos años han dado un paso más allá y ahora encontramos los cruceros del sexo, que mayormente garantizan unas vacaciones de lujo por mares de ensueño, con alguna que otra bacanal mediante. Por supuesto, la participación en las fiestas eróticas no es obligatoria, pero quienes pagan por esta experiencia buscan algo más que ir a hacer snorkel. Esto último, desde luego, pueden hacerlo mucho más barato.

Cruceros de sexo, el último capricho de los mega ricos 1

Es nueva forma de negocio funciona desde hace más de una década en EE.UU., pero a España ha llegado hace relativamente poco. El último de estos cruceros de sexo ha hecho escala en nuestro país en Ibiza y Barcelona hace tan solo unos días, tras partir el 5 de agosto de Roma con más de 340 parejas a bordo y pasar por Livorno, Mónaco y St Tropez.

La embarcación es el Azamara Quest, un barco de 181 metros de eslora y 11 plantas, pensadas para el placer de los tripulantes en todos los sentidos: hay fiestas temáticas (casi todas con una alta carga erótica), clases de conquista y sensualidad, gimnasio, piscina, alta gastronomía, centros de estética, peluquerías, tiendas, excursiones en cada ciudad del recorrido y, por supuesto, sexo. Con tu pareja o con desconocidos. Con una sola persona o en grupo. Depende de lo que uno quiera. Espacio hay más que suficiente.

La única condición en los cruceros de sexo es ir en pareja, ya que es la forma de garantizar que las habitaciones no se llenen de hombres solos mirando, según explican en la mayoría de los cruceros destinados a este fin

Pero, como todo en esta vida, pasar unas vacaciones sexuales de lujo en alta mar tiene precio. Y será más elevado cuantos más lujo se quiera. En el caso del Amazara Quest, operado por  The Swinger Cruise, el camarote más barato vale unos 2.340 euros por persona, mientras que la suite más lujosa supera los 10.600 euros. Es decir, el coste por pareja oscila entre los 4.680 euros y los 21.200 euros por 8 días. Esta misma compañía tiene ya previsto otro crucero de sexo de Barcelona a Roma en abril de 2018.

Pero esta no es la única empresa dedicada al intercambio de parejas en alta mar. Couples Cruises, compañía estadounidense también dedicada a los cruceros de sexo, está preparando uno por el océano Pacífico que reunirá a más de 2.100 swingers a bordo del Norwegian Pearl..Cruceros de sexo, el último capricho de los mega ricos

La ‘gran fiesta’ empezará el próximo 3 de octubre desde Los Ángeles y cubrirá un itinerario de cinco días y cuatro noches navegando hasta México, para luego volver a la capital de California. Este crucero de sexo también está dotado de piscinas, terrazas, restaurantes o salas de espectáculos, pero además tiene las denominadas Perfect Playroom (en la imagen superior) que son las diferentes estancias donde el pasaje “ampliar sus horizontes sexuales y explorar sus propias fantasías”, tal y como explica la compañía.

En estas salas se pueden encontrar juguetes sexuales de todo tipo y junto con su sugerente decoración, se un exige dress code, que pasar por ir con poca ropa o incluso desnudos. El objetivo es no intimidar a nadie y que todo el mundo disfrute. La habitación más económica en este crucero de sexo ronda los 2.500 euros, mientras que la suite con todos los servicios puede superar los 10.000 euros.