La Suite Royal Penthouse del Presidente Wilson Hotel, en Ginebra (Suiza), no alardea de ello, pero los expertos la consideran como la suite más lujosa del mundo. ¿Quiere saber por qué?

Sobre las teclas negras y blancas del piano Stenway de su salón principal han posado sus dedos estrellas del pop como Michael Jackson o Rihanna. Las mullidas sábanas de algodón de su dormitorio principal han arropado los sueños de Bill Gates, Richard Branson, Matt Damon o Michael Douglas. En sus mesas y comedores han cerrado acuerdos desde Mijail Gorbachov o Toni Blair hasta el dictador egipcio Hosni Mubarak.  Y por sus estancias han pasado, cómo no, miembros de la realeza como los reyes de Jordania o Marruecos, el sultán de los Emiratos Árabes, el rey de Bahrein o la familia real saudí, que pasa aquí dos meses al año y la tiene como su segunda residencia.

Porque la Suite Royal Penthouse del President Wilson Hotel, en Ginebra (Suiza), no es una suite cualquiera. Con sus 1.680 metros cuadrados es, a todos los efectos, la suite más lujosa y más grande del mundo. Y según se estima, claro, también es la más cara.


72.580€. El precio de la suite es, en realidad, un secreto que el hotel no revela de primeras en su página web.


Lo primero que llama la atención de la suite más lujosa del mundo nada más llegar en el ascensor privado a la octava y última planta, que ocupa en su totalidad, es la decoración, primorosamente elegida para que semejante espacio resulte acogedor. La fórmula es sencilla: majestuosos tonos naranja cálido, ladrillo fuerte y madera intenso mezclados con suntuosas telas de terciopelo y satén, floreros art decó, pinturas, alfombras persas y un mobiliario que destina calidez y lujo.

Lo segundo, la amplitud de sus 12 habitaciones con sus 12 baños, sus salones, sus dos comedores con capacidad para 26 y 16 personas, su gimnasio con jacuzzi, su sala de billar con una lujosa mesa Brunschwig, sus terrazas con espectaculares vistas de Ginebra y del lago Lemán… Luego, cómo no, el lujo de tener a disposición las 24 horas un servicio privado de asistentes personales, mayordomos y chef.

Y además, como no podía ser menos, la suite más lujosa incluye todas las comodidades imaginables: sistemas de vídeo y sonido Beovision, de Bang & Olufsen, en todas las habitaciones, con una pantalla LED plana de 103 pulgadas en el salón principal; enormes bañeras de hidromasaje y duchas de vapor con efecto lluvia tropical de sus doce cuartos de baño; camas king size vestidas con sábanas del mejor algodón egipcio y una extensa carta de almohadas; chef, mayordomo y equipo de seguridad exclusivos para los huéspedes; y, cómo no, unas medidas de seguridad dignas de quienes escogen esta suite: ventanas antibalas, ascensor privado con seguridad personal, sistema de videovigilancia y botones de alarma en cada estancia.