Cuando falleció, el pasado 27 de septiembre, todas las necrológicas sobre Hugh Hefner recordaban al tipo del batín y la gorra de marinero, al hombre de la mansión Playboy, al afortunado que vivía rodeado de ‘conejitas’…

Por AINHOA PASTOR

…Pero pocas apuntaban que todo eso lo había logrado con talento y un tesón que le llevó a dejar su trabajo en Esquire al no lograr un aumento de sueldo de cinco dólares semanales y a lanzar su propia revista, Playboy.

En el primer número, una imagen de Marilyn Monroe desnuda cubría la portada y en el editorial, Hefner dejaba claras sus intenciones: «Humor, sofisticación y cosas picantes».

Fue el inicio del éxito rotundo de una revista que, en su momento álgido, despachó ocho millones de ejemplares en EE.UU. y que, para bien o para mal, cambió la historia de las revistas. Y todo empezó con ese primer Playboy, un diciembre de hace 64 años