Los restaurantes Ca Joan de Altea y Madrid están especializados en carnes de vaca, vaca vieja y buey con largas maduraciones y en los mariscos más exclusivos del Mediterráneo como espardeñas, pulpitos de Cambrils y caixetes de Vinaroz, muy difíciles de encontrar en Madrid.

«El pescado del barco al plato y la carne de la montaña a la nevera». Esa es la máxima de Joan Abril (1980), un joven empresario que vivió la hostelería desde niño y que con menos de 30 años abrió la primera parrilla de carnes en su Altea natal. Poco a poco y gracias a una oferta muy definida y diferencial, consiguió -aparte de hacerse un hueco entre las arrocerías y bares de frituras imperantes en la zona- convertirse en uno de los máximos referentes para carnívoros a nivel nacional. Así, ante el éxito cosechado, ha abierto recientemente una segunda sucursal de Ca Joan en el barrio Salamanca de Madrid.

Una oda al producto 1En su restaurante no se hace ningún tipo de fondo ni salsa porque lo que se busca es resaltar las cualidades intrínsecas de la materia prima. Las grandes protagonistas del establecimiento son las carnes de vaca a la parrilla de carbón, que proceden de una selecta cartera de ganaderos que solo alimentan a su cabaña con pastos naturales y de razas de engorde, como la rubia gallega (el Ferrari de las carnes) o la asturiana del valle. Todas ellas están sometidas a largas temporadas de maduración de hasta 300 días resultando pura mantequilla para el paladar.

Entre las propuetas carnívoras destaca la chuleta de vaca (a 40 € el kilo) aunque para los paladares más curtidos hay también chuleta de buey de paisano (a diferencia de los que sirven en muchos restaurantes, estos son castrados al año de vida y sacrificados a los 12 años haciendo muy costoso su mantenimiento) con maduraciones de hasta año y medio.

Esencia mediterránea

En un restaurante cuyos orígenes se sitúan a orillas del mar no podía faltar tampoco una cuidada oferta marinera. Entre sus platos estrella destacan las gambas rojas de Denia, el pulpo a la brasa y unos sepionets de potente sabor a mar que no necesitan más que plancha, aceite y sal. En temporada hay también moluscos muy exclusivos de la zona de Valencia como espardeñas, pupitos de Cambrils y caixetes Vinarós, estos últimos muy difíciles de encontrar fuera de los bares del norte de Valencia o sur de Cataluña.