The Butcher, más que una hamburguesería

¿Una simple hamburguesería? No. The Butcher expone a la entrada de cada uno de sus locales una vaca muerta –falsa, pero de tamaño natural y aspecto extremadamente real– colgada de sus cuartos traseros. Como en el matadero. Una declaración de intenciones por parte de esta cadena de comida rápida con base en Ámsterdam que ha atrapado a sus clientes con la calidad de sus materias primas y un diseño fuera de lo común en sus establecimientos.

Por SERGIO MUÑOZ

Vegetarianos y veganos, advertidos quedáis. The Butcher es un lugar donde los comensales pueden dar rienda suelta a sus instintos más carnívoros sin sentirse culpables. Los locales de la cadena invitan a repantingarse y devorar una enorme hamburguesa «deliciosamente sangrienta». Desde que en 2012 abriera la primera sucursal en el Pijp, el barrio de moda de Ámsterdam, los responsables de la marca han tenido muy claro que al cliente se le gana por el estómago… y la vista.

Emplean carne de vaca de raza Aberdeen Angus, vegetales frescos y un pan semibrioche casero, pero cuando atravesamos la puerta de uno de sus locales nos damos cuenta de que enThe Butcher el diseño es tan jugoso como las propias hamburguesas. De hecho, The Entourage Group, la compañía detrás de la cadena, decidió encargar el interiorismo del local primigenio al estudio de arquitectos Baranowitz+Kronenberg, con base en Tel Aviv (Israel).

El proyecto convirtió el establecimiento del 129 de Albert Cuypstraat en una especie de carnicería tradicional con paredes de azulejos blancos salpicadas de dibujos de cortes de carne, una cocina abierta, una gran barra de metal y asientos de madera. En la puerta, a modo de señuelo, una vaca (falsa) lista para el despiece que se ha convertido en la impactante seña de identidad de la marca. Al fondo, una gran puerta de cámara frigorífica oculta un speakeasy privado que ofrece cócteles a unos pocos elegidos.

La compañía volvió a confiar en el estudio de arquitectos israelíes para diseñar un segundo establecimiento en Ámsterdam. Baranowitz+Kronenberg remodelaron el antiguo edificio de Kas Bank, situado en una esquina del área de Nine Streets, y replicaron la fórmula ganadora del primer local: la estética industrial, las paredes alicatadas de blanco, los dibujos de aire retro y la cocina abierta, pero aprovecharon la situación en esquina del local para crear una segunda fila de asientos alejada de la cocina para poder disfrutar de la vista a través de los grandes ventanales.


Los locales de la cadena invitan a repantingarse y devorar una enorme hamburguesa «deliciosamente sangrienta»


The Butcher cuenta con cuatro establecimientos en Ámsterdam: los dos locales originales, un puesto en el mercado gourmet de Foodhallen y un nuevo concepto lleno de estilo y sofisticación que funciona como espacio de usos múltiples. Situado en la A’Dam Tower del puerto, The Butcher Social Club abre las 24 horas los fines de semana y es una suerte de restaurante, cafetería, coworking, bar y discoteca con zona de videojuegos. Puedes tomar el café de la mañana, hacer negocios a mediodía y asistir a una sesión de DJ por la noche. Además, la marca está presente en ferias y eventos a través de un food truck: The Butcher on Wheels.

En junio de 2016The Butcher abrió su primer local fuera de Holanda. La firma decidió instalarse en la planta baja del boutique hotel Sir Savigny y darle una vuelta a su propuesta estética. A las ya clásicas paredes de azulejo y cocina abierta añadió un espectacular reservado y una chimenea.

Y ahora también se acaba de instalar en el hotel Sir Joan de Ibiza, y el sexto local de la firma, diseñado de nuevo por Baranowitz+Kronenberg, también se ha transformado para adaptarse a la idiosincrasia de la Isla Blanca. Sus azulejos blancos siguen ahí, pero ya no hay dibujos de chuletones, sino de marineros tatuados.