Tan difíciles de pronunciar y tan sencillas de comer, están entre las cinco comidas más demandadas en los bares. En el Día Internacional de la Croqueta, buceamos en TripAdvisor para encontrar los mejores locales de España para degustarlas

Por ISMAEL PÉREZ

– El Corcho, Valladolid

Un clásico del gran escaparate de tapas vallisoletanas, que cumplirá 30 años en este 2018. Las croquetas de jamón, cremosas por dentro y croquetas por fuera, son las más famosas, junto a las de bacalao en Semana Santa. ¿Qué dicen en TripAdvisor de este local castellano de solera? Para Manuel “simplemente maravillosas”, para Jesús, “impresionantes”, para Curro, “exquisitas”. Obligatorio en el Día Internacional de la Croqueta.

– Casa Labra, Madrid

Este establecimiento de la calle Tetuán, en la Puerta del Sol, lleva abierto desde 1860 y mantiene su exterior clásico decimonónico y una cocina española de lo más clásica. Está especializado en croquetas de bacalao, a 1,2€ la unidad, “las más buenas que he probado en mi vida”, según un usuario barcelonés. Aunque por su situación suele estar bastante concurrido “merece la pena la espera para comerse una croqueta”, afirma Bea.

-Echaurren, Ezcaray, La Rioja

Con solo 2.000 habitantes, este municipio es uno de los más bellos de La Rioja y esconde un tesoro en forma de croquetas. Su cofre se llama Echaurren, un hotel gastronómico familiar y centenario gestionado por la quinta generación de sus creadores. Por eso sus croquetas suaves y cremosas de jamón y pollo hechas por Marisa mantienen la esencia de la cocina de una madre. Para Nacho, de TripAdvisor, son “las mejores del mundo”.

– Croquetearte, Zaragoza 

“De lo buenas que estaban las croquetas me mordí el dedo”, dice Héctor en su opinión sobre este establecimiento especializado del centro de la capital mañana que también sirve a domicilio. Su variedad las hace adoptar distintas formas y sabores: de ternasco al chilindrón, de espinacas con queso de cabra y nueces, de jamón de Teruel, de hongos, de morcilla con peras al vino tinto, de pollo al caramelo, de risotto, de salmón con puerros…

– La Gastrocroqueteria de Chema, Madrid

Chema lleva la tradición de la croqueta al mismo centro de la modernidad madrileña. En la calle Barco aparece este local de decoración malasañesca pero centrado en su variedad de fritos incluidos en un menú más amplio: de setas sobre salsa de sésamo y espuma de foie, de rabo de toro y cebolla caramelizado, de carabineros y Kimchi, de queso sobre confitura de tomate y aceitunas negras y de sepia en su tinta gratinada. Para Carlota, “excepcionalmente buenas”, para Judith “exquisitas con su queso líquido”, para Alejandro, “este es tu sitio si eres un amante de las croquetas”.

– Casa Ricardo-Antigua Casa Ovidio, Sevilla

La calle Hernán Cortés, junto a La Alameda, acoge “las mejores croquetas de Sevilla”, según Jesús, en otro comedor con solera, la casa Ricardo, que hasta 1985 fue la Casa Ovidio y entre 1915 y 1951 fue La Covadonga. No destaca por su variedad de croquetas, porque ofrece una carta bastante amplia, pero casi todos los visitantes subrayan las de jamón caseras con bechamel de textura líquida. Para Lucía, “las más suaves y ricas que me he comido en mi vida”. 

– La Chimenea, Guadarrama, Madrid

Ideal para si te pilla otra nevada en el puerto de la A6, aunque no sea el Día Internacional de la Croqueta. Mejor estacionar en Guadarrama y disfrutar de la gastronomía que abriga del frío. Hasta el nombre lo sugiere: La Chimenea. Especializado en brasas y de ambiente rústico, ofrece croquetas caseras de jamón, queso y hasta de chorizo con huevo frito, el gran combo contra el clima de montañas. Para Adolfo son “grandes, cremosas y muy sabrosas”, para Claudia “buenísimas, baratas y de un tamaño perfecto”.

– Los Manueles, Granada

Hasta los Reyes han pasado por este emblemático local que acaba de cumplir un siglo junto a la Plaza Nueva, aunque su decoración renovada lo desmienta. Entre un menú de la mejor cocina andaluza se esconden las croquetas. Las críticas les avalan. “Deliciosas”, sentencia Milen. “Cita obligada” en Granada, para Leonor, y “merecen la fama que tiene”, dice Maribel.

– La Sifonería, Cangas de Onís, Asturias

Que en este bello municipio asturiano de camino a Covadonga se come de lujo no es un secreto para nadie. La Sifonería era un antiguo comercio de sifones, de ahí que se mantengan expuestos sifones y maquinarias. Entre las especialidades asturianas destacan las croquetas de queso cabrales “deliciosas”, a juicio de Diego y “las mejores que he comido”, según Sara.

– Hermanos Marcelo, Trujillo, Cáceres

Seguro que ha probado el arroz y negro y las croquetas, pero ¿cómo saben las croquetas de arroz negro? En el restaurante de los Hermanos Marcelo, en el centro de Trujillo, en la provincia de Cáceres, tienen al respuesta. Este establecimiento de más de un cuarto de siglo, decoración clásica y especialidad en la cocina extremeña es un punto de paso obligatorio en este municipio. Lo corrobora Daniel: “las croquetas de arroz negro se salen, la prueba sabrosísima”. Feliz Día Internacional de la Croqueta.