Cada 30 de enero se celebra el Día del Cruasán, una excusa perfecta para reunir a las pastelerías que hacen los diez mejores croissants de España y derretirnos de gusto con sus rellenos y hojaldres.

Por ISMAEL PÉREZ

No son los de Francia, de donde viene su nombre croissant, ni los de Italia, donde el cornetto (no confundir con el helado) es todo un arte que tiene hasta sus hornos abiertos 24 horas y puede servir de dulce placer tras una larga noche de ocio, ni los de Austria, donde nacieron sus padres, los kipferl, pero a los cruasanes es difícil decirles un no. Por eso, pese a que sabemos que en España tenemos mayor maestría en otros dulces, no nos hemos resistido a reunir a nuestros diez mejores cruasanes.

1. Pastelería Hofmann, Barcelona

En la calle Flassaders de Barcelona, cerca del Born, se encuentra esta pastelería con muebles de madera y decoración nórdica. Ofrece cruasanes mantequilla, almendra, frambuesa, frutos rojos, chocolate o mascarpone. El último parece ser el más recomendable. “Brutal” o “inigualable” o “espectacular”, son los adjetivos que se puede leer sobre él en TripAdvisor de diferentes usuarios, ya que además de mascarpone por fuera “está bañado en un almíbar crocante de café”, según explica el usuario Andrés.

2. Mamá Framboise, Madrid

Este establecimiento de la calle Fernando VI, en la mismísima Chueca, ofrece una repostería moderna y urbana, colorida e innovadora, que igual endulza las papilas gustativas que dispara la envidia en Instagram, pero no renuncia a los clásicos cruasanes. “Tiene el mejor croissant de chocolate del mundo. Es un poco más caro que la media pero merece la pena”, afirma Raúl, mientras Chema recomienda el de almendra, “sublime”. También los hay de frambuesa o de cabello de ángel.

3. La Xocolateria by Oriol Balaguer, Barcelona

A Oriol Balaguer le precede la fama por haber ganado el VII Premio al Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla de España en 2014, algo que atrae visitantes hacia su ‘Xocolateria’ en el Carrer de la Fusina de Barcelona, junto al Mercat del Born, y a la vez levanta tantas expectativas que deja a algunos insatisfechos. Por eso para Rosa es “caro y sobrevalorado”, aunque destaca el cruasán de mazapán, mientras Elisa es taxativa: “Deberían ganar año tras año el título”.

4. Croissanteria Paris, Salamanca

En el centro de la capital charra se levanta este pequeño establecimiento que desde fuera no parece demasiado lujoso. El secreto está en el interior, también en el de sus cruasanes variados y deliciosos. En TripAdvisor lo tienen claro. Para Juan Carlos son “los mejores que he probado nunca”, mientras Mariángeles destaca los distintos rellenos y tamaños.

5. Bendita Locura Coffee & Dreams, Madrid

Restaurante, bar y también con toques exquisitos en la repostería, este amplio y moderno local de Príncipe de Vergara ofrece brunchs en los que incluyen cruasanes como los de mantequilla con mermelada traído de la Bretaña francesa. “Estaban riquísimos” dice Raquel, mientras Olga recomienda el de mermelada de arándanos. Para los no golosos, siempre está la opción del de jamón y queso

6. Pomme Sucre, Gijón 

Esta pequeña pastelería que pasa desapercibida en la calle Libertad del centro de Gijón esconde unos cruasanes que solo los que se han acercado a probarlos conocen. La usuaria Alicimaga se recrea en sus descripción. “Son ligeros, con una estructura hojaldrada fantástica, hechos al estilo francés, ligeros y suaves; nada que ver con los mazacotes de harina y grasa de cerdo que suelen presentarse como cruasanes”. Para Patricia son “inmejorables”, aunque hay quien va más allá: “para perder el sentido”. Los capitalinos están de suerte, ya que no tienen que esperar a viajar a Asturias. Ponme Sucre también está en la zona de Chueca de Madrid.

7. Le Petit Croissant, Zaragoza

Con un nombre así, pocas dudas caben de cuál es su especialidad. Aunque también ofrecen trenzas, brioches, saladitos o hasta pizza y pan, este establecimiento zaragozano se luce en su variedad de cruasanes. “Tienen exactamente el mismo sabor que yo recordaba (muy lejos de lo que estamos acostumbrados en España”, celebra Juan, satisfecho de poder encontrar aquí aquello que tanto degustó en el extranjero. “Te impregnas con su olor y te lo quieres comer todo”, sentencia Beatriz.

8. Pastelería Suiza, Bilbao

En la calle Marqués del Puerto de Bilbao se alza este clásico de la repostería que ronda el medio siglo de vida y mantiene tienda y obrador en el mismo edificio. Su especialidad es el cruasán de almendra, un producto “de 10” para José Antonio. Los usuarios destacan el mimo de sus productos, el buen trato de de sus trabajadores y la buena pinta de todo lo que luce en el mostrador.

9. Pastelería Canal, Barcelona

De vuelta a Barcelona, donde quizá se aglutinan los cruasanes con más pedigrí de España. La Pastelería Canal tiene dos sedes, en las calles Calvet y Muntaner, y puede presumir de haber ganado el Concurso de Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla, en su edición de 2006. Toni vera venció así a otros 42 pasteleros artesanos. Los comentarios lo refrendan por “su textura implacable y el peso ligero”, como afirma Osvaldo, o su sabor a mantequilla y apariencia “jugosa”, según Patricia.

10. La Crème de la Crème, Sevilla

Con un nombre tan apropiado y al lado de las famosas ‘Setas’ de Sevilla, este local cubre todas las necesidades, desde el dulzor de los desayunos hasta la hora nocturna de las copas. Pero aquí corresponde centrarse en los cruasanes, de nutella o de mantequilla. “Exquisito”, “increíble”. Otro usuario, Jaserrano, va más allá: “El cruasán es de los mejores que he probado; ya se le notaba la calidad nada más cortarlo”.