Aire cosmopolita y cocina de raíz madrileña. Esas son las claves de Caramba Restaurante, el particular homenaje del Grupo Larrumba a las mujeres del Madrid principios de siglo XX. Se lo presentamos en Código Único.

Por ANAÏS OLIVEIRA

Los cafés, con sus escritores, periodistas, músicos y artistas, fueron los protagonistas de la vida social y cultural madrileña de principios del siglo XX. Pero su atmósfera era eminentemente masculina y la presencia de mujeres, muy reducida; tanto como para que los presentes exclamasen un sonoro «¡caramba!» cuando alguna mujer traspasaba sus puertas.

Como homenaje a esas mujeres, y por su aire femenino, ése es el nombre que el Grupo Larrumba ha dado a su última apertura, Caramba Restaurante. Está en la planta baja del Hotel Regina, a dos pasos de la Puerta del Sol, y en su interior combina las maderas con las piedras en blanco y negro, las formas redondeadas y las telas con tramas y colores suaves.

Pero más allá de su decoración, es su cocina la que marca la diferencia. En ella recupera platos castizos con guiños actuales. Elaboraciones de honda raíz madrileña como el tradicional bocadillo de calamares en pan de cebolla crujiente con un suave alioli, los callos o el imprescindible cocido, con sus preceptivos tres vuelcos. Pero la carta también ofrece otros menos contundentes, como la Ensalada de tomate de la huerta de temporada o los Mejillones en nuestro escabeche.

Esa cocina entronca con la ciudad cosmopolita que hoy es Madrid a través de su coctelería, diseñada y elaborada, por Carlos Moreno, con ingredientes de los cinco continentes, para que puedas beberte el mundo desde el mismo centro de la capital.