Desde hace casi 35 años, Jabu se dedica a la elaboración tradicional y artesanal de productos de bellota ibéricos de Jabugo, perteneciente a la comarca del Parque Natural de la Sierra de Huelva

La compañía elabora sus productos con materias primas naturales y apuesta, protege y conserva el entorno natural de la dehesa, donde se alimentan y crecen sus cerdos. Durante la época de la montanera, que comprende los meses de octubre hasta marzo, los cerdos pastan en la dehesa de Jabu, constituida por extensos bosques de encinas y alcornoques.

Artesanos del jamón 1En este período los animales viven en absoluta libertad y en armonía con su ecosistema y el hábitat natural, realizan ejercicio en busca de alimento y agua, disfrutando del sol, el aire libre y de la naturaleza, lo que enriquece y aporta características excepcionales al producto final.

El objetivo de este proceso es lleguen a duplicar su peso hasta un mínimo de 160 kg. Para ello, cada cerdo ibérico, que reside en un área de 2 hectáreas, puede llegar a consumir en torno a 7 kilos de bellotas al día y un kilo de hierba y tréboles.

Artesanos del jamón 2Con la intención de mantener un equilibrio entre abundancia y calidad, cada otoño la empresa siembra una media de 100 hectáreas de dehesa rica en leguminosas y cuentan con un vivero forestal para producir entre 70.000 y 80.000 árboles anuales (alcornoques y encinas) por medio de las semillas de las bellotas elegidas de los mejores árboles existentes en sus dehesas, cumpliendo un plan de reforestación a 30 años, con un objetivo de 2.400.000 árboles replantados.

Tras la montanera, empieza un largo proceso desde el matadero hasta la maduración en bodega, a través de métodos y procedimientos tradicionales, con un control de calidad tanto en la materia prima como en todo el ciclo de elaboración del producto con el objetivo de garantizar una trazabilidad perfecta. Desde el nacimiento, la cría y la suelta, hasta su maduración las piezas alcanzan los cinco años antes de abandonar las bodegas.

Producción en Jabugo

Jabu cuenta cada año con una producción limitada y dispone de un centro de producción en la propia comarca. Desde aquí la compañía controla completamente el proceso productivo desde el matadero hasta la maduración en bodega y todo ello mediante métodos de elaboración tradicional.

Artesanos del jamón 3Los productos destacan por un proceso de curación en el que no se emplean medios acelerantes ni artificiales. Desde la salazón de las piezas en la que se usa sal natural, sin refinar, proveniente de las salinas andaluzas de Cádiz; el post-salado donde pasan un periodo de estabilización; hasta sus secaderos y bodegas, exclusivamente naturales en las que el tiempo y el clima del lugar juegan un papel determinante para conseguir este producto 100% natural.

Además, tiene su propio laboratorio y departamento de Control de Calidad, formado por un equipo de Biólogos, Veterinarios e Ingenieros Agrónomos que realizan tanto el control de la materia prima en origen como de todo el ciclo de elaboración.