Bocados deluxe: los productos más caros del mundo

Ya sea por su sabor único, por su escasez o por su laboriosa producción manual, algunas delicias de la gastronomía alcanzan precios similares a los de la alta joyería. Aquí van cuatro no aptas para todos los bolsillos.

Por SERGIO MUÑOZ

Solo observar las imágenes de estas delicias de la gastronomía se abre el apetito, aunque para disfrutar de estas joyas también conviene abrir, y mucho, la cartera. El azafrán de la mancha, la carne de ternera de la raza Wagye, el café Kopi Luwak o las setas Matsutake juegan en otra liga. Probarlos tiene un doble filo, volver a lo de siempre te parecerá una vulgaridad.

La flor del azafrán se recoge en el otoño manchego y se conservan de tal manera que reciban el aire pero no el sol. Después se tuestan y envasan y se convierten un bien muy preciado, hasta 3.000€ el kilo. La ternera Wagye cuesta algo menos, pero no poco: hasta 300 € el kilo. Será porque se deshace en la boca o porque los animales llegan a cubrirse con abrigos en las granjas japonesas. Solo los mejores restaurantes de España las sirven.

El mejor café, sin embargo, no viene de Japón, donde este mes se produce el sakura, la floración de los cerezos, sino de Indonesia. Es Kopi Luwak es el mejor y más caro, hasta 1.000€ el kilo. También es escaso, no se logran extraer más de 700kg al año, y peculiar en su consecución: no se recoge directamente de la tierra sino que pasa por el aparato digestivo de un pequeño mamífero: la civeta. Sí, el café más lujoso del mundo pasa mezclado con las heces de un animal.

Más limpio, aparentemente, llegan las Matsutake, las setas que crecen en Japón, los países escandinavos y América del Norte, con aroma a especial y apenas un millar de toneladas de producción. En el país nipón llegan a costar hasta 2.000 € el kilo, aunque importados salen más baratos.