Dani García vuelve a la carga
. El chef malagueño, ganador de un Premio Nacional de Gastronomía, dos estrellas Michelin y creador del grupo Dani García gastronómico, acaba de abrir en su Marbella natal de ‘Lobito de Mar’, “un chiringuito sin playa” en el que tomar desde un picoteo a base de fritura hasta un arroz con bogavante, pasando por espetos de todo tipo o, como no, mariscos variados. Sigue leyendo, porque en Código Único te contamos desde la carta, hasta la decoración.

Dani GarcíaEn esta nueva aventura, Dani García pretende  rendir un homenaje a la cocina tradicional y eminentemente marinera que conoció en su infancia. Según el propio Dani García, el reto “más complejo, difícil y valiente al que me he enfrentado en estos 20 años de profesión”.

Porque para sacar adelante su Lobito de Mar, Dani García ha tenido que ahondar en sus recuerdos más profundos. “A aquellas mañanas de sábado en que iba con mis padres a comprar marisco fresco; a las madrugadas tirando del copo con mi padre y sus amigos en la playa del Pozuelo y a los primeros espetos que probé y que mi padre ensartaba y asaba con una pasión como nunca he visto a nadie cocinar”, rememora.

La carta de Dani García para Lobito de Mar

Como no podía ser de otra manera al estar basada en los recuerdos de una infancia malagueña, la carta de Dani García para su ‘chiringuito sin playa’ da una especial relevancia a  crustáceos andaluces (gamba blanca de Málaga, quisquillas de Motril, langostinos de Sanlúcar…), pescados frescos del Mediterráneo y del Atlántico andaluz y, por supuesto, las frituras (flamenquín, boquerones, puntillitas, raya en adobo casero, jibia, etc). Pero sin dejar de lado a mariscos y moluscos como ostras francesas y bolos, conchas finas, coquinas malagueñas, chirlas, navajas, langostas y bogavantes vivos, cocinados de distintas maneras: fritos, cocidos, a la plancha, o en arroz meloso.

En el Lobito de Mar de Dani García hay también pescados grandes fritos (aptos para celíacos), un apartado entero dedicado al atún con propuestas como tartar de descargamento de atún o canelón de atún de lomo blanco relleno de cola blanca y caviar de arenque y, por supuesto, espetos.

Dani García_espetos

“Tengo una especial predilección por los espetos, no solo por ser todo un emblema de la cocina malagueña y una cocción autóctona y única en el mundo, sino porque he crecido con ese aroma a brasa de pescado y lo llevo tatuado a fuego en la piel”, sostiene Dani García. Por eso este típico producto andaluz no podía faltar en su nuevo chiringuito marbellí, donde lo cocinan “a la manera tradicional (en caña y vertical a la brasa de olivo)”, pero también dan “un nuevo aire” utilizando pescado pequeño y asándolo de manera horizontal. La carta incluye espetos de boquerones frescos, salmonetesl, cigalitas, langostino de Sanlúcar, gamba roja… y también de pescados grandes, “según la captura del día”.

Y más allá de los espetos, los arroces. “Mi padre no solo cocinaba espetos; recuerdo también el característico sabor de las paellas y arroces que hacía en leña en el campo”, señala Dani García. En su chiringuito se centran en tres tipos de cocciones: arroces cocinados en ramas de sarmiento, secos y melosos.

Comer o cenar en Lobito de Mar de Dani García tiene un precio medio de entre 25 y 30 euros en barra, y 45 euros en la carta del comedor.

Por cierto, que el restaurante se levanta sobre el espacio que antes ocupara el restaurante El Portalón, en una superficie de 800 metros cuadrados, con capacidad para 200 personas, decorado por el estudio de Lázaro Rosa-Violán, en quien ya confió para el diseño de BiBo Madrid.