Los ‘bárbaros’ escitas llegan a Londres

Nómadas y guerreros, tan bárbaros que podrán haber inspirado a George R.R. Martin para crear a los Dothraki de ‘Juego de Tronos, el British Museum de Londres rescata a los escitas.

Por AINHOA PASTOR

Hace 24 siglos, toda la estepa siberiana, desde el Danubio a la frontera china, era territorio de  los escitas, una tribu de guerreros nómadas que entre los años 900 y 200 a.C. alcanzó su mayor desarrollo y que, durante esos siete siglos, puso contra las cuerdas a sus vecinos griegos, asirios y persas.

Su procedencia  geográfica exacta es incierta, pero sí se puede situar su parición en la historia escrita en el siglo VIII a.C. Por aquel entonces, entraron en conflicto con los cimerios, otro pueblo nómada estepario al que vencieron y, obviamente, expulsaron de la región septentrional del mar Negro. Escritores griegos como Heródoto los describieron como hombres «de ojos azules y cabello color de fuego», jinetes invencibles y maestros con el arco, que acostumbraban a beberse la sangre del primer enemigo abatido y a recoger las cabezas de los rivales muertos para su rey.

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Hebilla para cinturón con una imagen funeraria.

Precisamente estas costumbres ‘bárbaras’ han dado lugar a la teoría de que es en este pueblo en el que se basó George R.R. Martin para crear a los ‘salvajes’ Dothraki de la saga literaria ‘Canción de hielo y fuego’, llevado a televisión por la cadena HBO bajo el título ‘Juego de tronos’.

Tras acabar con los cimerios, los escitas atravesaron el Cáucaso y, en coalición con los maneos, atacaron el Imperio asirio en el año 676 a.C. Pero el rey Asarhadón logró derrotarlos. Poco después, reaparecieron como conquistadores en Mesopotamia.

A mediados del siglo VII a.C. ya se habían apoderado de Media (Mesopotamia central), del norte de Siria y de la costa levantina. Y más tarde, incluso llegaron a la frontera de Egipto, donde Psamético I tuvo que comprar su retirada.

Los escitas, en Londres

Pero además de guerreros, los escitas eran también artesanos y artistas, como se puede descubrir, junto con su cultura y su historia completa, desde el 14 de septiembre en el British Museum Londres en forma de exposición: Escitas, los guerreros de la antigua Siberia.

Organizada con el Hermitage de San Petersburgo y con el patrocinio de BP, muestra decenas de objetos escitas perfectamente conservados gracias al permafrost: coloridos textiles, prendas y accesorios forrados en piel, cabezas de caballo, restos humanos tatuados e increíbles piezas de arte halladas en sus tumbas.