Renault Trezor: deportivo y eléctrico

En 2010, Renault dio un salto sin red con la presentación del DeZir, un concept car deportivo y eléctrico que fue un soplo de aire fresco en el sector. Seis años después, y con la experiencia de dos títulos mundiales en la Fórmula E, la máxima competición de los e-car, Renault ha presentado el Trezor, un GT que recuerda a esos vehículos que imaginaron los escritores de ciencia ficción.

Frente a los llamativos diseños a los que nos tienen acostumbrados los concept car deportivos, eléctricos o no, el Trezor conserva una forma orgánica y unas líneas sencillas. Su frontal recuerda al morro en ‘U’ de los modelos Megane o Talismán, aunque unido a una línea algo más dura en en los extremos de los faros que da vigor al conjunto. En cuanto al interior, el Tremor ofrece una mezcla entre la tecnología avanzada y la técnica moderna en un diseño que combina cuero y madera en un espacio muy tecnificado, con un volante octogonal y un cuadro de instrumentos en forma de panel orgánico orientado hacia el conductor.

Este panel, en forma de ‘L’, permite conservar la visualización de la navegación en formato vertical a la vez que coloca al piloto en el foco de la información, que se reparte en su línea de visión sin obstaculizar la carretera.

Altamente personalizado, lo primero que el vehículo demanda es un smartphone a bordo. Al colocarlo en un puerto específico, el vehículo realiza de manera automática un escaneo por todos sus sistemas y comprobar el correcto funcionamiento del GT.
Pero si hay algo por lo que destaca este deportivo por la forma en que se abren sus puertas: una sola pieza que se levanta tal y como lo hacían los antiguos vehículos de competición, fusionando al vehículo con el conductor y el pasajero.

Este GT biplaza de 4,7 m de longitud, con estructura de carbono aloja dos baterías en sus partes frontal y trasera que le dan estabilidad y reparten la masa de manera eficiente. Cada una cuenta con su propio sistema de refrigeración, ambos optimizados para permitir el paso de aire a lo largo de una geometría variable bajo el capó.
Sus 350 CV (260 KN) son la consecuencia directa de los campeonatos de Fórmula E donde Renault fue doble campeón del mundo, ya que su motor eléctrico proviene de la familia de estas competiciones deportivas. Esto le permite alcanzar los 100 km/h por debajo de los cuatro segundos.

Esta potencia está integrada en un sistema de propulsión que hace que haya una mejor transmisión de la potencia al suelo, lo que repercute en un mayor placer de la conducción deportiva. En cuanto a este aspecto, el Trezor ofrece tres modos de conducción diferentes (neutro, sport y autónomo) para satisfacer la necesidad del conductor en cada momento. E incluye un sistema de recuperación de energía en la frenada mediante la tecnología RESS (Rechargeable Energy Storage System) heredada, cómo no, de la Fórmula E.