El nuevo prototipo de la firma inglesa pretende combinar el pasado de Jaguar con su futuro, una propuesta tan arriesgada como segura. La compañía refuerza su apuesta por los vehículos de cero emisiones: a partir del 2020 solo fabricará coches eléctricos.

Por OIHAN VITORIA

Los clásicos nunca mueren, y conducirlos en el futuro será posible. Eso es lo que quiere demostrar el Jaguar E-Type Concept Zero, el clásico E-Type reconvertido en un coche eléctrico de última generación, donde la combinación de la experiencia dinámica del clásico con el rendimiento mejorado por la electrificación crean un coche único en su especie. Un revival con toques futuristas, ya que la movilidad eléctrica no es solo una cuestión del presente y futuro, sino también del pasado.

Calificado en su día como “el vehículo más hermoso del mundo” por el mismísimo Enzo Ferrari, que de esto sabe algo, combina ahora su precioso diseño de lujo con la propulsión eléctrica. Y lo hace manteniendo intacto su ADN: la maniobrabilidad, la frenada y la experiencia de conducción son las mismas que hace medio siglo.

Orgullo de coche

Las prestaciones del vehículo son totalmente fieles al modelo original de 1968, a excepción del vanguardista motor eléctrico del siglo XXI que consigue pasar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,5 segundos —uno menos que el vehículo original—, una característica al alcance de muy pocos coches de esta índole. El diseño también está inspirado en el E-Type original, a pesar de que pesa 46 kilos menos e incluye varios cambios en el salpicadero y en el panel de mandos.

Jaguar E-Type Concept Zero, un clásico con motor eléctrico

El motor eléctrico de 220 kW encaja en el mismo lugar donde se ubicaba el anterior propulsor de gasolina XK.

Adaptable a cualquier clásico

El fabricante de origen británico sigue decidido a explorar este camino sin vuelta atrás. Lo interesante de este prototipo, exhibido esta semana en el Jaguar Land Rover Tech Fest de Londres, es que su sistema de propulsión se puede montar en cualquiera de los modelos de la marca que, entre 1949 y 1992, montaron el bloque de gasolina XK.

Su autonomía alcanza los 270 kilómetros y la batería se puede recargar en una toma de corriente convencional durante seis y siete horas. Un inconveniente que le dificultará competir con Tesla, algo que no parece preocuparle demasiado a Jaguar, que parece más interesada en ofrecer un vehículo exclusivo con tintes antiguos para los conductores que quieran pilotar un clásico de 1968.

Jaguar E-Type Concept Zero, un clásico con motor eléctrico

La toma de corriente para recargar la batería se encuentra en la parte posterior del vehículo.

Jaguar sigue con paso firme

Pero el nuevo modelo es mucho más que un coche eléctrico con la apariencia del E-Type. Jaguar quiere ir más allá y demostrar que su apuesta por la eficiencia energética no es, ni de lejos, una idea descabellada ni casual.  La marca pretende dejar de lado los experimentos aislados del pasado y seguir el camino que emprendió hace un año con la comercialización el SUV I-Pace, el primer coche completamente eléctrico que no tardaremos en ver por la calle; se prevé que saldrá a la venta en 2018 por 60.000 euros.

Muestra de ello es que podría convertir otros de sus modelos míticos en coches de cero emisiones. La intención de la firma inglesa es dar un giro de 360 grados y a partir del año 2020 lanzar únicamente vehículos eléctricos o híbridos enchufables, convirtiéndose así en un integrante más de la lista de fabricantes automovilísticos —Volvo, Aston Martin, Land Rover…— que ya han anunciado su intención de abandonar los motores de combustión.