Radiografías de coches: los vehículos clásicos bajo los Rayos X

La silueta de estos nueve automóviles clásicos es de sobra conocida, pero el trabajo del fotógrafo Nick Veasey ofrece una nueva perspectiva de estas obras de arte de la ingeniería. Los Rayos X nos permiten verlos como si mirásemos con con los ojos de Superman.

Por P.M.

Nick Veasey lleva años descubriendo qué hay bajo la piel de todo lo que nos rodea, ya sean personas, animales u objetos, a través de sus sorprendentes radiografías. En 2017 colaboró con la exposición de Balenciaga organizada por el Victoria & Albert Museum de Londres, en la que algunas de sus radiografías de vestidos del genial creador acompañaban a los modelos reales.

Veasey utiliza una gigantesca cámara de Rayos X donde ‘fotografía’ con total seguridad, tanto para los protagonistas como para los que trabajan en el entorno. Después hay un proceso digital para perfeccionar la resolución de las radiografías y mejorar su nitidez, dando como resultado las curiosas  imágenes que podemos disfrutar. En esta colección de vehículos clásicos, los detalles mecánicos toman un especial protagonismo y nos ofrecen otro punto de vista de estos prodigios de la ingeniería.

Así podemos disfrutar de las tripas del Mercedes 300SL, uno de los primeros coches deportivos del mundo, o de modelos tan conocidos como el Fiat 600 o el Citroen 2CV. Claro que la marca francesa también revolucionó el mercado en 1968 con el Citroen DS Pallas que se adelantó en su tiempo en diseño y tecnología. Y si lo que nos interesa es conocer dónde se sitúan los motores, los Rayos X nos permiten ver cómo el del BMW Isetta de principios de los años 60 se situaba entre el asiento del conductor y el maletero mientras que el del Chevrolet Corvette C2 aprovechaba las posibilidades de su gran longitud desde el volante hasta los faros delanteros.