Es una herramienta multiusos. Hemos visto usarla para fines militares, para tomar fotografías o grabar vídeos imposibles, realizar  entregas, atender a heridos y hasta vigilar playas. Y ahora también es posible tripularlo. Una empresa china ha diseñado el Ehang 184, el primer dron que transporta a una persona de forma autónoma. El pasajero solo tiene que saber dónde va. La máquina hace el resto.

POR VÍCTOR GODED

 

Ojo con el peso

El Ehang 184 es capaz de cargar hasta 100 kilos. La cabina tiene un asiento para un pasajero y un pequeño espacio para el equipaje. El vehículo funciona de manera autónoma. Solo hay que elegir el destino. Una vez que el dron calcula la ruta a seguir, se pincha la opción ‘despegar’ en la pantalla táctil de 12 pulgadas, que hace las veces de timón. Para finalizar el trayecto, basta con darle al botón ‘aterrizar’.

Como una nave espacial

Cien kilómetros por hora es la velocidad máxima que puede alcanzar.  El dispositivo puede estar 23 minutos como máximo en el aire, a una altura que no supere los 500 metros. Todo ello es posible gracias a los ocho motores distribuidos en sus cuatro brazos plegables. Se propulsa con energía eléctrica y la recarga de sus baterías se demora entre dos y cuatro horas. Está construido con fibra de carbono, resina poliepoxídida y una aleación de aluminio, los mismos materiales empleados en las naves espaciales.

Alta seguridad

La obsesión de sus creadores ha sido diseñar un vehículo más seguro que los helicópteros. Aseguran estabilidad incluso con viento. Si hay cualquier avería, el sistema de seguridad está programado para aterrizar en la zona más cercana y es posible realizar un aterrizaje de emergencia con solo un brazo. Incluso si eso fallara, se puede controlar desde una central en la que los empleados supervisan los aparatos las 24 horas del día.

En fase de pruebas

Se estima que el nuevo invento costará entre 200.000 y 300.000 dólares. El prototipo lleva más de tres años de desarrollo, con más de un centenar de pruebas, según los creadores, que aún no saben cuándo saldrá al mercado, pues quedan por solventar las dudas que presenta su homologación para uso particular.