Lo que en invierno es una prenda imprescindible, en esta época es más un accesorio. En lana, cachemir o algodón, la versatilidad de este básico nacido en Gran Bretaña es prácticamente ilimitada. Casi tanta como las formas de llevarlo cuando no lo llevamos puesto.

Por  DUARTE NAVARRO

1. Por los hombros. La moda, con su gusto por recuperar elementos recientes, vuelve a demandarnos llevar el jersey por encima de los hombros, como en tiempos del chanteur Yves Montad. Eso sí, tú decides si lo quieres llevar anudado o con los puños vueltos.

2. En un solo hombro. Es el estilo más relajado, sencillo y juvenil. Pero como no se sabrá muy bien qué llevas al hombro, es preferible que lo uses solo cuando el jersey sea liso y de un color no muy llamativo.

3. Por la cintura. Otro clásico que no pasa de moda. Eso sí, cuando decimos por la cintura queremos decir ‘casi rozando la cadera’. Protegerás lo que lleves en los bolsillos y lograrás que no se arrugue (a excepción de las mangas). Si llevas la camisa o la camiseta por fuera, que nunca quede atrapada por el jersey.

4. En una mano. ¿Por qué no? Es práctico y molesta menos de lo que parece. Es común verlo en lugares como las playas del Norte. Y por allí de estilo saben mucho.

5. ¿Por dentro o por fuera? De vez en cuando, la moda nos propone meternos el jersey por dentro. Es una tendencia más de invierno, pero en verano se puede recuperar con modelos más ligeros. El resultado es impecable y nos dará un aire chic de actor del Hollywood dorado.

6. ¿En quién confiar? Hay marcas que son referencias del punto: Missoni, famosa por prendas con un sinfín de colores y formas geométricas, Roberto Collina o Sonia Rykiel Y en nuestro país, Knitbrary.