Su decadencia comenzó al finalizar la Segunda Guerra Mundial, pero la moda lleva ya unos cuantos años tratando de recuperar uno de los accesorios más elegantes del armario masculino. Para que lleves el Fedora igual de bien que Henry Fonda, nosotros te damos las claves.

POR DUARTE NAVARRO

1. Con seguridad

Para llevar un sombrero hace falta carácter y, sobre todo, hacer caso al dicho: «La primera vez les resultará una novedad, la segunda les resultará familiar y la tercera ya formará parte de tu identidad personal».

2. Mejor más antiguo

A los sombreros les pasa como a las chaquetas de terciopelo: el tiempo los mejora. Cuanto más lo lleves mejor te sentará.

3. Fedora, el clásico

El modelo Fedora (en la imagen) es el más tradicional. Diseñado a finales del XIX para la actriz Sarah Bernhardt, pasó al armario masculino hacia 1920 gracias al Duque de Windsor.

4. ¿Cuál llevar?

Con frac solo se admite el de copa, aunque está algo anticuado. El fedora es el gran clásico y el panamá, más informal, se admite en verano con casi cualquier look.

5. Dos trucos

Decántate por un sombrero con las alas rectas, pues resaltará tus ojos. Y, aunque parezca obvio, si tienes la cabeza pequeña usa uno pequeño, y viceversa.

6. Colócatelo bien

La opción más formal de colocarlo en la cabeza es de manera perpendicular al suelo, pero en looks informales se puede llevar hacia atrás o hacia un lado, en plan desenfadado.

7. ¿Con o sin abrigo?

Al haber desaparecido casi por completo del universo masculino, los jóvenes que se han vuelto a acercar a él lo reinterpretan con nuevas normas. Así, no solo está permitido con abrigo o traje; se puede llevar con casi todo.