Especiada, picante, ardiente, helada… Así es Pure XS, la nueva fragancia masculina de Paco Rabanne.

Por SERGIO MUÑOZ

Es joven, rico e increíblemente bello. Ha crecido en la mansión familiar rodeado de obras de arte y vinos caros. Es culto y refinado, pero le encanta la inyección de adrenalina que supone conducir su Aston Martin a toda velocidad. Exuda sexualidad, luce un físico que parece esculpido con cincel y las mujeres caen rendidas a sus pies; pero, a la vez, su rostro desprende una belleza pura, casi angelical. Es, en definitiva, un Jay Gatsby del siglo XXI, la personificación de la elegancia y, también, del vicio.

Este es el personaje-concepto creado por Paco Rabanne para Pure XS, su nueva fragancia masculina. Veinticuatro años después de presentar el primer perfume de la línea XS, la firma reaviva con este lanzamiento el espíritu de provocación y sexualidad de aquella fragancia hoy ya convertida en un clásico. ¿La fórmula? Como entonces, explotar las capacidades expresivas que resultan de mezclar esencias casi antagónicas.

En 1993, XS contraponía el frescor de la bergamota y la menta silvestre con la calidez de las especias y las maderas para crear una fragancia que desprendía alta tensión sexual. En 2005, Black XS —el segundo lanzamiento de la línea—, unía la luminosidad del limón de Calabria y las notas dulces del praliné, la canela y el pachulí en una fragancia viril y rebelde de tintes rockeros. El perfume hasta contó con Iggy Pop como imagen de marca. Ahora, Pure XS regresa de nuevo a la sexualidad y al disfrute de los sentidos, pero con una propuesta mucho más desinhibida y potente dirigida a un público millenial.


Pure XS: provocación y sexo en estado puro 2
Kiko Henriques: el nuevo ‘hombre objeto

Kiko Henriques es la imagen de Pure XS, la nueva fragancia de Paco Rabanne. El modelo lleva solo un par de años en el mundo de la moda, pero este lisboeta de 22 años amante del fútbol, de padre angoleño y madre portuguesa, ya se ha subido a las pasarelas de París y Milán, ha hecho campañas para GAP, Tommy Hilfiger y H&M, y ha posado para VMagazine. Entró en el universo de las pasarelas y los ‘photo shoots’ casi por casualidad. Unos amigos le convencieron para que se presentara a un concurso de modelos, pero no ganó. «Creo que fue porque llevaba el pelo corto y parecía un jugador de fútbol», ha asegurado. No tiró la toalla y, al final, ha conseguido abrirse camino en el competitivo mundo de la moda.


Las perfumistas Anne Flipo y Caroline Dumur han sido las encargadas de concretar el perfume que usaría el hombre inalcanzable de Pure XS, una fragancia que representa «una batalla entre la frescura y el calor abrasador», explica Flipo. Esta perfumista es uno de los talentos más creativos de la compañía International Flavours & Fragrances (IFF) y ha creado también para Paco Rabanne las fragancias Lady Million, Lady Million Eau My Gold!, Lady Million Privé y Olympea, pero también ha sido la «nariz maestra» detrás de decenas de perfumes para firmas tan potentes como Chloé, Armani, Jimmy Choo, Burberry, Givenchy, Carolina Herrera, Lalique, Lancôme o Yves Saint-Laurent.

«A la hora de crear un perfume, al principio del proceso siempre nos basamos en un briefing o una idea previos. A veces son imágenes, a veces son películas, depende del cliente o del proyecto. Después nosotros proponemos una fragancia principal y tratamos de trasladar esas ideas al perfume final —explica Dumur, que forma parte también del equipo de IFF—. En el caso de Pure XS, cuando nos dieron el brief del perfume me sorprendió mucho. El reto era crear una fragancia que provocara el deseo o que produjera las mismas sensaciones que una relación sexual».

Pure XS debía oler a «piel ardiente, a exceso en estado puro, a sexo, a estremecimiento de la carne por el deseo», añade Flipo. Además, la fragancia debía seducir no solo al olfato, sino también al gusto y al tacto. Las perfumistas trabajaron durante dos años —recibieron el brief del perfume en 2014— hasta conseguir la sensación que andaban buscando. El resultado es un oriental intenso lleno de matices que basculan todo el tiempo entre el escalofrío y la caricia abrasadora. El frescor lo ponen la punzada picante del jengibre, la savia vegetal y el tomillo, que son las primeras notas que llegan a la nariz. El contrapeso, la calidez corporal, llegan desde el dulzor de la canela, la vainilla y la mirra espolvoreada con azúcar. «La vainilla es la que crea ese efecto abrasador», dice Dumur.


Pure XS: provocación y sexo en estado puro

Pure XS: Lujo a un clic

El frasco que contiene ‘Pure XS’ es elegancia en estado puro. El diseñador se basó en un gran encendedor, un complemento muy masculino, y al abrirlo suena un reconocible clic. El vidrio grueso está coloreado con diversas tonalidades de azul –el color básico de esta nueva fragancia de Paco Rabanne–, del más claro al más profundo. Impreso sobre estos tonos, la compañía ha decidido contrastar el nombre de la fragancia en un lujoso oro que termina de redondear el exceso.


Es un perfume fuerte, potente, pensado para un hombre joven, pero a la vez elegante y sofisticado, que se mueve en un ambiente de muy alta calidad. «Es la fragancia del ganador, de la noche, de las fiestas, de las citas», explica Flipo. Para personificar a este hombre, Paco Rabanne ha decidido «fichar» a Francisco Henriques —todos le llaman Kiko—, un modelo portugués de 22 años prácticamente desconocido, pero que encarna perfectamente al tipo de público al que va dirigido esta nueva fragancia. Henriques es la mezcla perfecta, según la compañía, entre el romanticismo de un héroe de Visconti y el sex appeal de un irresistible donjuán. «Además, le queda muy bien el perfume en la piel», ríe Dumur.

El spot que acompaña el lanzamiento de Pure XS está lleno de erotismo, ironía y sentido del humor. En él, Kiko Henriques se convierte, a ritmo de la Habanera de Carmen, en objeto de deseo de un grupo de chicas voyeur. El audiovisual lo firma el director sueco Johan Renck, autor también, hace más de una década, del spot de Lady Million para Paco Rabanne. Renck es conocido por haber dirigido vídeos musicales para Madonna —suyo es el megafamoso Hang Up—, Beyoncé, Robbie Williams, New Order o David Bowie. Para el artista británico realizó, precisamente, los dos últimos videoclips que lanzó antes de morir, Blackstar y Lazarus. Para televisión también ha dirigido algunos capítulos de las aclamadas Breaking Bad y Walking Dead. La atmósfera del spot desprende lujo, barroquismo, oscuridad y, sobre todo, descaro. Puro exceso.