Adrien Sauvage, el ‘outsider’ de Savile Row

Embarcado en la aventura americana que acaba de comenzar con su firma, el británico Adrien Sauvage es uno de esos talentos de la moda masculina de los que todo el mundo habla. Síganle la pista, porque el futuro pasa por sus manos.

Por DUARTE NAVARRO Fotografía: KATE MARTIN

Su vida comenzó lejos de las pasarelas, en una cancha de baloncesto, deporte por el que Adrien Sauvage siente pasión y al que sigue todavía muy unido pese a que su carrera profesional le ha llevado por otros terrenos. Impecable, siempre vestido de negro (incluso cuando practica deporte), este joven británico de ascendencia ghanesa está considerado como uno de los artífices de la nueva revolución en la sastrería británica gracias a la firma que fundó en 2010, House of Sauvage. En Código Único le contamos todo sobre él.

Las coincidencias de la vida hacen que tenga el mismo origen que otro de los hombres que, a principios de este siglo, se erigió como uno de los más importantes representantes de la nueva ola de la sastrería británica: Ozwald Boateng, elegido mejor diseñador masculino del año 2000 en los British Fashion Awards. Aunque lo cierto es que Adrien Sauvage hace una interpretación distinta de la moda, con lo que consigue poner tierra de por medio entre sus creaciones y las de Boateng, un hombre que llegó a estar a cargo de las colecciones masculinas de Givenchy antes de que el genial Riccardo Tisci se pusiera a los mandos tanto de la línea masculina como femenina de la casa francesa.


«Acabé en esto por casualidad. Aprendí a bocetar observando, infundiendo mi estilo en algo clásico»


 

Pero ambos coinciden, y tienen muy clara, cuál debe ser la nueva estética masculina. En el caso de Ozwald Boateng, trabaja mucho el color y los detalles, mientras que Adrien Sauvage se decanta por el juego de lo masculino y lo femenino, y busca derribar de alguna forma esas barreras presentando una serie de propuestas que pueden ser comunes para ambos sexos. Incluso ha llegado a modelar en la mujer trajes de formas masculinas (la línea femenina de la firma la dirige Annabel Cousins, su mujer y madre de sus dos hijas).

Elementos como estos han hecho que cabeceras como el diario Evening Standard lo hayan calificado como «el futuro de la moda masculina británica». O que The Observer haya afirmado que lo suyo es «una forma de vida». Un éxito rutilante para un hombre que llegó a la moda casi por casualidad. Tras dejar su carrera en el baloncesto juvenil, con el que llegó incluso a representar al Reino Unido a nivel internacional, se embarcó en la aventura de la asesoría de imagen y, así, sin ningún tipo de formación, acabó en la sastrería masculina: «Aprendí a bocetar observando, infundiendo mi propio estilo en algo clásico», confesaba en una entrevista a WWD el pasado julio. «Al mismo tiempo también empecé a tomar retratos de gente y algunas revistas como I-D o Dazed empezaron a usarlos, sin saber que yo también era diseñador». De esta pasión por la fotografía le viene su opción por ser él mismo el fotógrafo de sus lookbooks, normalmente en blanco y negro, donde se muestra una imagen pulida e impecable de sus trabajos.

Adrien Sauvage a través de sus creaciones

En su primera colección, This Is Not A Suit (‘Esto no es un traje’) tomaba prestados elementos del surrealismo de René Magritte dejando claro que los suyos eran algo más que diseños bonitos. Rápidamente captó el interés de diversos clientes, entre los cuales destacaron los grandes almacenes británicos Harrod’s, donde empezó a vender sus diseños. En el vídeo que acompañó a su primera propuesta (y en cuyo primer plano aparecía él fumando en pipa, en clara alusión a la obra del genio surrealista), Sauvage era el único protagonista y allí enumeraba los elementos que hacían especial su House of Savage: pantalones sin cinturón, solo con trabillas para dejar libertad al hombre; camisas sin gemelos y chalecos de seis botones. También añadía chaquetas de tres botones de los que solo se abrochaban los dos últimos, dejando el primero escondido en la solapa, un elemento diferenciador de su trabajo que con el tiempo ha ido abandonando. En un segundo vídeo, donde presentaba su colaboración con la firma Dr. Martens, explicaba el significado de las iniciales ‘DE’ que le acompañan desde sus inicios: Dress Easy, la gran filosofía en la que se basa su marca y que impregna todo lo que sale de su mente creativa. Es decir, que se puede vestir elegante pero de una forma sencilla.

Y así es como Sauvage llega a su último proyecto, algo más alejado de los jaboncillos de sastre. Se trata de una línea sportwear que verá la luz a principios de 2018, posiblemente en enero, algo en lo que han influido mucho su nuevo lugar de residencia, Los Ángeles, ciudad a la que se mudó hace unos meses y en la que acaba de abrir su nuevo estudio. «Vine aquí en Navidad y ya nunca regresé al Reino Unido. He analizado la tierra de las camisetas. Hace unos dos o tres años pensaba que toda esta tendencia deportiva iba a acabar en la papelera, pero hasta mi propio estilo se ha dejado influenciar por ella. Mi línea sport tendrá una elegancia casual, un armario para los siete días de la semana. Será perfecta para subir o bajar de un avión». Con este nuevo proyecto y esta nueva vida en Estados Unidos, Sauvage se plantea su propia aventura americana, dejando atrás su etapa en Bond Street, paralela a Savile Row, donde cosechó sus primeros triunfos.


 

«’Dress easy’, esa es mi filosofía. Se puede vestir elegante pero de manera»


Todavía sigue buscando socios para este proyecto que contará, como todo lo que suele hacer, con el apoyo de muchas celebrities, verdaderos apasionados de su trabajo. Si en Los Ángeles Sauvage afirma contar desde el principio con el apoyo de personalidades como Robert Downey Jr. y estrellas de la NBA como Dwyane Wade, LeBron James o Blake Griffin como clientes, en Londres ha dejado a gente como David Gandy, Luke Evans o Tinnie Tempah (el músico británico incluso llegó a confesar su pasión por sus diseños en una entrevista en el Financial Times), aunque hace muchas visitas a la capital británica para cumplir con sus compromisos made-to-measure.

Aquí encontramos otra coincidencia con Boateng, diseñador que también presume de contar con una amplia cartera de nombres conocidos entre sus fanáticos. Y no es la última. A ambos creadores, además, les une la pasión por su país de origen. El primero se volcó de manera clara en la nueva etapa no solo del país sino del continente, llegando a promover la asociación Made in Africa, una forma de llevar ideas innovadoras a la agenda africana con la idea de buscar el apoyo gubernamental. Sauvage, por su parte, parece más interesado por su lado artístico y por su vida callejera, involucrándose en un reportaje en el que viajaba hasta sus orígenes para descubrirnos el perfil más vibrante de la cultura ghanesa, en el que aparecían hasta sus padres. Y es que algo que también le define a este joven creador es su total implicación con su proyecto: él es Adrien Sauvage y nadie mejor que él para demostrarlo. Y en eso está trabajando.

Y no le pierdas la pista, porque el futuro de la moda masculina pasa por sus manos. Seguro.


Adrien Sauvage, el 'outsider' de Savile Row 4‘BRITISH’ Y UNISEX

La sobriedad es una de las claves de las propuestas atemporales de Adrien Sauvage. El joven diseñador británico de ascendencia ghanesa apuesta por una sastrería limpia, casi desnuda, donde toda la magia se reserva a un corte que viene a ensalzar la silueta masculina. El negro es el color protagonista con algunas concesiones a telas estampadas y alguna fantasía para las chaquetas que no hacen sino destacar todavía más la elegante sobriedad del negro. Detalles con bolsillos de plastrón o de ojal le dan el punto final a una colección que pretende no pasar de moda y conformar una nueva sastrería que no tiene por qué tener sexo.

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