El diseñador Ralph Lauren posee una pasión por los automóviles que le ha llevado a atesorar una de las mejores colecciones privadas de clásicos del mundo. Desde los años 70, cuando sus negocios comenzaron a ir viento en popa, emprendió la labor de comprar joyas del automovilismo en las principales subastas de coches clásicos.

Por SERGIO MUÑOZ 

«La vida es mi inspiración. Una invitación a aprovechar cada instante». La frase es de Ralph Lauren y si algo ha hecho el diseñador estadounidense es, desde luego, aprovechar el tiempo. Hijo de inmigrantes rusos judíos afincados en Nueva York, empezó vendiendo corbatas en una minúscula oficina del Empire State en 1967. Hoy, su firma Polo Ralph Lauren está presente en los cinco continentes y su fortuna personal asciende a 6.200 millones de dólares. Una parte de este enorme patrimonio lo integra la que está considerada la colección de automóviles más valiosa del mundo: 70 modelos valorados en 300 millones de dólares.

Ralph Lauren posee rarezas como un Bentley Blower de 1929 que corrió las 24 Horas de Le Mans en 1930, 1932 y 1934, o un Alfa Romeo 8C 2900 Mille Miglia de 1938, uno de los mejores deportivos construidos en la época de entreguerras. La colección también cuenta con piezas tan exclusivas como un Jaguar XKD Long-Nose de 1955, del que solo se fabricaron diez unidades, o el Bugatti 57SC Atlantic de 1938, la estrella absoluta de su garaje. Y no solo porque el diseñador lo considere «el coche más bello del mundo», sino por su valor. De este modelo solo se fabricaron cuatro unidades, de las que solo se conservan dos. La otra fue vendida a un museo de California por 40 millones de dólares, y la que atesora Lauren podría costar aún más.

Ralph Lauren: “Considero a los automóviles arte en movimiento”

El diseñador Ralph Lauren guarda su colección bajo siete llaves en un garaje del condado de Westchester, en el estado de Nueva York. Pero a mediados de septiembre lo abrió excepcionalmente al público para presentar en él, en el marco de la New York Fashion Week, sus nuevas creaciones para la temporada otoño/invierno 2018. Una colección de moda presentada entre obras de arte. Porque para Ralph Lauren los coches lo son: «Siempre he visto los automóviles como arte —asegura—. Arte en movimiento».