Los del Río: «Cada vez cantamos mejor»

Son los artífices de un fenómeno musical sin precedentes: la Macarena, la canción que sonó en la Super Bowl y bailó un presidente de EE.UU., cumple 25 años.

Por RUBÉN MÁRQUEZ

Antonio Romero Monge y Rafael Ruiz Perdigones, Los del Río, tienen 55 años de carrera a sus espaldas y más 40 discos en su currículum, pero si hay una canción que les caracteriza es la Macarena. El tema que bailó hasta Bill Clinton cumple 25 años este 2018. Y ellos se encargan de que siga tan fresco como siempre. Ahora lo han vuelto a grabar con Gente de Zona para su disco Los del Río Tropical, en una versión tan enérgica como ellos. Porque a sus 69 años ni piensan en la jubilación.

Este año Macarena, su gran éxito, cumple un cuarto de siglo. ¿Cómo van a celebrarlo?

Llevamos celebrando los 25 años de la canción desde el año pasado. Hemos hecho una versión con Gente de Zona que salió maravillosamente bien. Estrenamos el estudio de grabación de Marc Anthony y luego rodamos el videoclip en La Habana. También hicimos Girando al Sur, un recorrido por cuatro capitales andaluzas. Pero en realidad nosotros celebramos la Macarena desde que salió. Nos ha dado muchas alegrías.

Fue la canción más exitosa en el mundo en su año de lanzamiento (1993), segunda de su década, séptima de la historia… ¿Les imponen esos números?

Cuando salió llevábamos 30 años en esto de la música, y entonces no nos cayó tan fuerte. Si hubiésemos sido unos chiquillos de 18 o 19 años nos hubiera dado algo. Pero estábamos muy tranquilos. ¿Cómo íbamos a cambiar a esas alturas? Nosotros siempre decimos que esto es un regalo de la Virgen de la Macarena a la constancia y el trabajo.

¿Y qué hubiera pasado si el éxito les hubiera llegado tan jóvenes? ¿Creen que hubieran seguido siendo Los del Río?

Yo creo que sí. Nosotros lo hemos tenido todo muy claro. Desde el principio hemos hecho lo que nos gustaba, que era cantar. Podríamos haber querido ser futbolistas o toreros, que era lo que le gustaba a todos los chiquillos, pero a nosotros nos gustaba cantar y cantar y cantar. Por eso empezamos tan temprano. Teníamos 14 años.

¿Y cuál es el secreto para estar 55 años de carrera junto a alguien y no tirarse los trastos a la cabeza?

Y además que ya no nos los vamos a tirar [risas]. Somos amigos, pero además hay que tener fe en lo que estás haciendo, creértelo y que te guste mucho. Y, sobre todo, respetarse. Nos podemos enfadar, pero luego se queda en nada porque estamos locos por estar uno al lado del otro o por llamarnos. Además, los enfados no duran ni dos segundos. Luego también tenemos dos pilares muy importantes, que son nuestras mujeres. Jamás se han metido en lo nuestro. También tenemos cuatro hijos cada uno y ahora han llegado los chiquititos, los nietos. La Macarena más grande es la familia.

¿Los nietos se saben la Macarena?

Los nietos nuestros y los de todo el mundo [risas]. Los nietos ya canturrean casi todas.

¿Han pensado en la jubilación o ni se les pasa por la cabeza?

No se nos pasa por la cabeza mientras nos llamen para la televisión, nos compren discos o vayamos a un pueblo y vengan a vernos catorce o quince mil personas. Eso es muy bonito. Afortunadamente tenemos mucha fuerza en todos los sentidos, pero en la voz tenemos una fuerza increíble. Cada vez cantamos mejor.

En mayo lanzaron Los del Rio Tropical con colaboraciones como el grupo cubano Gente de Zona. ¿Ha sido una forma de acercarse a los jóvenes?

Qué duda cabe. Ellos no son unos niños tampoco, pero están más en la onda de lo que se lleva ahora.

Además, en el pasado SanSan Festival, en Benicàssim, fueron cabeza de cartel en un festival muy joven en el que compartieron escenario con Leiva, Kaiser Chiefs o Niños Mutantes.

Tenemos un recuerdo imborrable de ese festival. Todo el mundo estaba esperando a que saliésemos nosotros. No te puedes ni imaginar la cantidad de chavales que había. Lo que más nos gustó es que cantamos la Salve rociera y había allí un grupo de chavales con camisetas blancas y cada uno llevaba una letra formando L-O-S-D-E-L-R-Í-O. Nos quedamos prendados, y toda la chavalería cantando el Olé Rociero. Fue precioso. Increíble.

En su carrera han colaborado con Lola Flores, Julio Iglesias, Montserrat Caballé, Rocío Jurado… Hasta le cantaron al Papa Juan Pablo II.

Le cantamos en la Sala Clementina del Vaticano. Allí no había cantado nadie. Fuimos con nuestro cardenal, Carlos Amigo. Todos nos decían que allí no se podía cantar, y él nos dijo: «Como yo les conozco a ustedes, tenéis que hacer lo que os dicte el corazón». Le cantamos unas sevillanas y no te puedes ni imaginar el aplauso que nos dieron.