Ha dejado el box que compartía con Valentino Rossi en Yamaha para gobernar en Ducati. Y aunque aún está conociendo su nueva moto, afronta la temporada con optimismo. El campeón de motoGP nos cuenta al detalle todo eso que las cámaras no logran captar.

POR VÍCTOR GODED

Un momento antes de terminar la sesión de fotos, Jorge Lorenzo me mira y pregunta: «¿La entrevista me la vas a hacer tú?». Solo quiere saber. Y calcular el tiempo. En unas horas coge un avión rumbo a Australia y planifica mentalmente sus movimientos. Organiza con sus ayudantes la ropa que se quiere llevar a la otra parte del mundo antes de sentarse en un sofá, apoyar los codos sobre las piernas y sonreír, como quien se va a montar en una montaña rusa. No le hace falta atarse el cinturón de seguridad. Escucha con paciencia y, sobre todo, responde de forma clara y directa.

¿De verdad no te cansa este ajetreo de entrevistas, actos publicitarios…?

Hay que tomárselo con filosofía y disfrutar de cada momento. No es lo que más me gusta, pero tampoco lo que más me desagrada.

Entre competiciones, concentraciones y eventos, ¿te quedan días libres para ti?

Bien pocos. Tenemos unos 15 días cuando acaba el campeonato para tomar algunas vacaciones y luego el parón de verano.

¿Has llegado a desconectar totalmente de cara a la nueva temporada?

Con lo enganchados que estamos al móvil es difícil desconectar. Siempre revisas Instagram, Twitter, Facebook… Aunque a mí me gusta estar conectado. Para desconectar ya está la noche, cuando duermes [risas]. Pero a veces ni eso, porque te levantas con el runrún del trabajo.

Has saltado de Yamaha, una escudería top, a Ducati, donde el éxito no está ni mucho menos asegurado. ¿Es el reto más importante de tu carrera?

Lo más probable es que no consigamos el Mundial. Desde que Ducati llegó a MotoGP, en 2003, hasta 2016 solo han logrado un campeonato. Pero es evidente la progresión del equipo en los últimos cuatro años, sobre todo con la llegada de Gigi Dalla’Igna [ingeniero que trabajó con Jorge]. Si me han fichado es para, al menos, intentarlo. Sabemos que luchamos contra gigantes como Honda y Yamaha, sobre todo, y Suzuki, Aprilia y KTM. La calidad es brutal, nunca ha habido tanto talento junto en la misma categoría. Confiamos en nosotros. La moto tiene mucho potencial, quizá posee el mejor motor de la parrilla, y yo, como piloto, ya lo he conseguido antes.

«La calidad de esta temporada en MotoGP es brutal. Creo que nunca ha habido tanto talento junto en la categoría»

¿Quizá tu salto a este nuevo proyecto es para volver a ilusionarte?

Cuando estás tanto tiempo con la misma herramienta en tu trabajo es casi imposible que no se vuelva un poco más rutinario que el primer año, cuando todo es novedad. Cada temporada te vas apagando un poco, un uno por ciento tal vez. Hubiese sido muy bonito acabar la carrera deportiva sin haber cambiado de equipo. Pero me llamaba la atención intentar sentirme un poco más joven. Cosa que con Yamaha se complicaba. No quiero decir que no hubiese sido profesional, porque siempre lo he sido, me he dedicado y me he sacrificado. El último punto de Yamaha solo lo conseguiría cambiando de escudería. Y además en una tan especial como Ducati.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido?

Cuando llegué a Ducati, los motoristas me dijeron «bienvenido a la familia». Los trabajadores y clientes de todas las fábricas –tanto de motos de competición como de calle– se sienten como una familia. Esa es la diferencia con las otras marcas.

¿Has cambiado la forma de pilotar?

Mucho más de lo que pensaba. El debut en Valencia no se me dio tan mal, porque había terminado fuerte la temporada [ganó la carrera]. Es un circuito que se me da bien por mi estilo de pilotaje. Hice tercero el primer día y séptimo el último. Pero al llegar a Malasia empecé a tres segundos del más rápido. Al final de la jornada estaba el 17º a 1,6 segundos y ahí me di cuenta de que había que cambiar muchas cosas. Ducati me transmitió calma, confianza y fe. Dijeron que pronto solventaríamos la situación, que era cuestión de kilómetros. Con la nueva moto llevaba solo cien kilómetros, con Yamaha rodé cien mil. También fue clave la aportación de Michele Pirro, analista en pista y el test rider [piloto probador]. Me dio algunos consejos y rápidamente mejoramos. El segundo día estábamos a un segundo y el tercero, a 4 décimas. Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado» 9El piloto lleva  jersey en algodón estampado, de Emporio Armani; pantalón granate desgastado, de Diesel; zapatillas modelo 247 en color verde militar, de New Balance; y reloj modelo  V8 con correa en piel, bisel en color verde y cronos, de Tissot.

 

¿Exige una preparación física específica?

La Ducati tiene un motor más nervioso. Hay  que agarrar la moto más fuerte en las curvas rápidas o en las rectas cortas. Eso cansa más de antebrazos. Aunque al final, el mejor ejercicio físico es la propia moto. No valen mil horas de gimnasio. Hay un mito de que la Ducati es ingobernable, que es un toro salvaje, pero no es para tanto.

Según Rossi, «para irse a Ducati hace falta ‘tener huevos’». ¿El cambio es más por una cuestión personal o tiene un punto de reivindicación?

Cuando di el paso corrió el rumor de que me cambiaba porque no soportaba estar con Rossi en el equipo. Nada más lejos de la realidad. Siempre me he encontrado bien con un compañero fuerte. Podría haber seguido perfectamente en Yamaha. Me hicieron una oferta económica muy buena, era la mejor de toda la parrilla. Me podía haber quedado con la moto que mucha gente considera la más completa y no arriesgar con una que aún es una incógnita. Pero necesitaba sentirme más vivo y con más ilusión. La verdad es que me ha sorprendido el trato recibido, me siento querido y observado. Todo lo que necesito me lo dan.

Para Márquez, «Lorenzo era más peligroso en Yamaha que en Ducati». ¿Te estimula ir de tapado?

Creo que tiene razón. Probablemente, el nivel que tenía en Yamaha no lo tenga de momento. También depende del circuito. En Austria, por ejemplo, si no cambian las cosas, nuestra moto es la más competitiva. En otros, como Jerez o Montmeló, hay más curvas lentas, con lo que necesitamos mejorar en ese aspecto. Al final ser favorito no cambia las cosas. Ahora puede que no lo seas, pero si consigues resultados te conviertes en firme candidato para el siguiente año. No supone ni una ventaja ni una desventaja. Simplemente es lo que es. Si no nos consideran favoritos será por algo. Todavía no hemos demostrado nada.

¿Te ves esta temporada compitiendo hasta el final?

Es muy difícil saberlo con tan pocos entrenamientos. Sí me imagino el futuro: me lo imagino consiguiendo victorias este año. No sé cuántas ni en qué circuito, ni si eso será suficiente como para luchar por el título, pero yo creo que ganaremos carreras.

¿Tendrás paciencia para aguantar más de una temporada sin tener opciones de ser campeón del mundo?

Dependerá de muchos factores. Si la moto cada vez es mejor y yo acumulo más kilómetros, es cuestión de tiempo que seamos más competitivos. Partimos de una buena base. Si progresamos en el giro y mantenemos nuestros puntos fuertes solo nos queda mejorar los resultados cada año.

El otro día subías a las redes sociales una foto en tu museo con la imagen de tus rivales «más duros»: Rossi, Márquez y Stoner. ¿No ves a Dani Pedrosa entre los candidatos?

Mi museo es de campeones del mundo de Fórmula 1 y MotoGP. Aunque Pedrosa es de los pilotos más técnicos y con más calidad que ha habido nunca, desgraciadamente no lo puedo incluir en el museo, aunque lo admiro y lo tenga en cuenta.

Ese Museo de Campeones lo acabas de inaugurar en Andorra…

Tiene dos plantas. Arriba se exponen las piezas de los campeones de Fórmula 1 y MotoGP desde 1961 hasta 2016 que he ido coleccionando.Y abajo hay simuladores, un videowall para ver las carreras o el fútbol, un restaurante y una tienda de merchandising.

Hablando de Fórmula 1, Felipe Massa dijo una vez en una entrevista que «el principal rival siempre es tu compañero». ¿Coincides con él?

No solo lo dice Massa. Es una creencia real y compartida por la mayoría. Simplemente porque lleva tu misma herramienta. Si consigue ganarte, no tienes excusa. Eso debilita mucho tu poder dentro del equipo, porque al otro le dan preferencia. No ha sido el caso entre Rossi y yo, donde siempre hemos tenido el mismo trato. Generalmente, al primero a quien tienes que batir es a tu propio compañero.

Pero también tiene su lado bueno…

Claro. Tener un compañero de equipo fuerte te hace mejorar porque no quieres quedar por detrás.

Maverick Viñales va a heredar tu puesto en Yamaha. ¿Soportará la presión? 

No creo que a Viñales le pueda la presión. Es un chaval con la cabeza muy bien amueblada a pesar de que solo tiene 22 años. No necesita más experiencia. Va a ganar carreras y tal vez luche por el Mundial.

Se especula sobre cuánto aguantará la buena relación entre Viñales y Rossi. ¿Valentino es tan ogro como lo pintan?

No es que sea ogro. Mira por su interés y busca proteger su espacio. Intenta no darte nada para que no seas mejor. Superarle supone que su posición dentro del equipo y del Mundial se debilita. Cada uno lucha por su interés. Es verdad que Rossi ha sabido vender una imagen de que siempre está feliz, de que sonríe y se lleva bien con todo el mundo, pero… [silencio]. Pero hay que saber si eso es realmente lo que sucede.Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado» 5Chaqueta bomber en seda brocada, de Emporio Armani; camiseta con acabado jaspeado, del propio piloto, pantalón pitillo en denim gris; zapatillas con cierres de cremallera, de Diesel; y reloj, modelo V8,
de Tissot.

 

¿Puede llegar a establecerse una amistad con otros pilotos?

Es complicado porque los pilotos somos competitivos y no nos gusta perder ni a las canicas. Esa rivalidad en la pista también se traslada fuera. Pero no es imposible, hay que saber diferenciar. Se aprende con la edad.

Simoncelli, Salom, Tomizawa, Kato… La lista de caídos en las carreras es larga. ¿Los pilotos habláis de la muerte?

Muy dentro de ti sabes que es una posibilidad. Afortunadamente no sucede con frecuencia. Es mejor pensar en lo positivo y concentrarte en lo que tienes que hacer. Si estuvieses todo el día con eso en la cabeza sería más peligroso.

Los ‘paddock girls’ son uno de los espectáculos de las carreras. Imagino que se ligará mucho en los circuitos…

[Risas] Bueno, depende del piloto y del tiempo que invierta en eso. Personalmente estoy muy centrado en lo que tengo que estar y trabajo mucho, pero no te negaré que alguna vez ha sucedido [sonríe].

¿Y fuera?

Ser piloto de motos, popular o famoso atrae al otro sexo. Eso es así.

 «Ser piloto de motos atrae al otro sexo. Eso es así»

Estás a punto de cumplir los 30 años. ¿Te preocupa ahora caer mejor a la gente?

No. Siempre me he aplicado la frase «es mejor ser odiado por lo que uno es que ser querido por lo que uno no es». Dentro de unos márgenes, porque representas a varias empresas y no puedes decir ciertas cosas. Con el paso de los años todo el mundo cambia, es lógico. Y más las personas observadoras y curiosas, como yo, que estamos en continua búsqueda de mejorar.

¿Cómo te gusta vestir fuera del circuito?

Me gusta ir cómodo. Las camisas y trajes me los pongo cuando tengo que ir elegante a alguna gala o entrega de premios. Normalmente voy en vaqueros, en bambas o zapatillas. Me gusta la chaqueta de cuero. Y siempre voy con bufanda porque me constipo fácilmente [risas]. Alguna veces incluso voy con chándal.

También te atraen las pulseras, las gafas, los complementos… ¿Eres muy detallista?

Me gusta cuidarme lo justo para estar bien. Me preocupo de la higiene, del pelo y cuatro cosas más. Me gustan los complementos y relojes. Tengo una marca de gafas [Skull Rider]. La imagen es importante, y quien lo niegue está mintiendo.

¿Tienes alguna prenda fetiche?

Chaqueta de cuero y bufanda.

¿Y algún amuleto?

No, voy bastante libre.

¿Qué te queda por conseguir fuera de las motos?

Dormir [risas]. Dormir mucho, porque me encanta dormir. Disfrutar de la vida, de todo lo que no he podido hacer hasta ahora. No me quejo, por supuesto. Soy un gran afortunado, hago lo que me gusta y tengo una vida maravillosa. Me gustaría conocer el mundo porque, a pesar de que he viajado, no he podido conocer los países. Mi idea es seguir con mis aficiones y mis negocios.

Nota: En la foto de portada, Jorge Lorenzo lleva chaqueta bordada en seda, camiseta de algodón, pantalón de felpa con detalles en loneta y botas en piel pespunteada con detalles dorados, todo de Diesel; y reloj modelo PRS 516 Chrono Automático con correa perforada,
de Tissot.


SUS GRANDES MOMENTOS

2003 

Lorenzo debutó en 2002 con 15 años recién cumplidos en la categoría de 125 cc. Su primera victoria fue en Río de Janeiro en octubre del año siguiente.

Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado»


2010 

Tras los títulos mundiales de 250 cc en 2006 y 2007, el mallorquín se coronó campeón de MotoGP en Malasia. Era el segundo español en vencer en la categoría reina, después de Àlex Crivillé (1999).  Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado» 1


2015 

En una temporada que empezó muy irregular, Lorenzo se alzó con su quinto campeonato mundial (el tercero en MotoGP) en Valencia. En esa carrera, Rossi salió el último tras el famoso incidente que tuvo con Márquez en Sepang.Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado» 2


2016 

Tras anunciar que iba a dar el salto a Ducati, el piloto se despidió por la puerta grande tras nueve temporadas en Yamaha. Venció en Cheste, la última prueba del Mundial, con récord del circuito incluido.Jorge Lorenzo: «En el paddock se liga. A mí me ha pasado» 3


Fotografías:  Antón Goiri  Dirección creativa:  Beatriz Tárrega  Estilismo: María Larrú  Maquillaje y peluquería: Piti Pastor (Ana Prado Management) para Mac y GHD  Ayudante de Fotografía: Álvaro Tomé 

Esta sesión de fotos se celebró en el nuevo Barceló Torre de Madrid 5 estrellas. Para conocer el hotel pincha aquí.