En 40 años de profesión ha hecho de todo.

Crear unas icónicas faldas para hombre con las que un día se cayó por una escalera y casi no lo cuenta, enfundar a Madonna en un delirante corpiño con pechos cónicos, crear una fragancia y venderla en latas de conserva, volver a poner de moda los gorros de grumete y las rayas marineras…

Pero más allá de eso, Jean Paul Gaultier, que en 2016 cumplió 40 años de carrera, es un diseñador superlativo, un innovador capaz de romper las fronteras entre lo masculino y lo femenino, entre el lujo y lo marginal. Un creador divertido y genial que el 24 de abril sopla 65 velas, que no piensa en la jubilación y del que la mejor definición vino de boca de Andy Warhol: «Lo que hace Gaultier es arte».