Escandalizó al ‘Swinging London’ con su desnudo, derritió al mundo entero con la canción ‘Je t’aime… moi non plus’, perdió la cabeza por el hombre más feo y fue la musa que inspiró el bolso más exclusivo. El 14 de diciembre la actriz y cantante inglesa cumple 70 años, y lo piensa a celebrar subida a un escenario.

POR JUAN VILÁ

«Escríbeme la canción de amor más bella que se haya hecho jamás», le pidió ella. Y él se esmeró. Tanto, que quizá se le fue la mano. Sobre todo porque ella ya estaba casada y a su marido no le hizo ninguna gracia. Una cosa es que tu mujer tenga un amante y otra que graben un tema juntos en el que parece que están haciendo el amor, con orgasmo final incluido. Ella era Brigitte Bardot; él, Serge Gainsbourg; y el marido, el millonario y playboy Gunter Sachs. La canción, por supuesto, se trataba de Je t’aime… moi non plus, la más escandalosa, tórrida y explosiva de la historia, y si contamos todo esto es porque fue Jane Birkin quien al final se decidió a lanzarla al mercado, lo que la convirtió en el gran referente sexual de la época. Aunque ella más de una vez ha declarado que no le gusta el tema y tiende a relativizar su éxito: «Si la canté es porque nadie más quería hacerlo».

También debió influir para que la interpretara el hecho de que Birkin entonces mantenía una relación con Gainsbourg. Juntos formaron una de las grandes parejas de los 70. Ella, delicada y frágil, guapísima. Él, 18 años mayor y como decía de sí mismo: «Soy tan feo que quien me ve una vez no se olvida de mí». O si no, quédense con esta otra definición: «Soy torpe, violento y depresivo». Aunque nada de eso impedía que las mujeres se enamoraran de él. A Bardot y Birkin añadan, entre otros muchos nombres, los de Juliette Grecó, Catherine Denueve o Isabelle Adjani. Portrait de Jane Birkin en 1968

Se conocieron en 1968, cuando ella acababa de aterrizar en París sin saber una palabra de francés. Venía desde su Londres natal para rodar una película con Gainsbourg. Su primera impresión fue que era muy arrogante. Pero esa chulería le acabó provocando cierta curiosidad y le pidió al director de la cinta que organizara una cena para los dos. Ella quiso bailar y él se negó. Ella insistió y él la pisó de forma reiterada e incapaz de mantener el ritmo. Luego fueron a un club de travestis y allí surgió el amor: «Él era muy divertido, los travestis no dejaban de abrazarle, me di cuenta de que todo el mundo le quería». Esa noche, cuando Gainsbourg la llevó al hotel, no pasó nada. Él estaba demasiado borracho, pero a partir de ese momento se inició una relación que iba a durar 13 años y fruto de la cual nacería la segunda hija de ella, la también actriz Charlotte Gainsbourg.

Birkin, por aquel entonces, tenía 22 años, había estado casada, se había divorciado y era madre de una niña, Kate Barry, que posteriormente se dedicó a la fotografía y que murió en 2013. Su primer y único marido
–ya que con Gainsbourg nunca se casó– fue el músico John Barry, compositor de la banda sonora de once películas de James Bond o de Memoras de África. Cuando se casaron, ella tenía 19 años y ya había protagonizado su primer escándalo al aparecer desnuda en la película Blowup, un icono de la época, dirigida por Antonioni y que pretendía reflejar lo que se llamó el Swinging London. Es decir, ese Londres de los 60 en el que la música de los Beatles o los Rolling se mezclaba con las minifaldas, la revolución sexual, los Minis y una juventud con más ganas y más posibilidades que nunca de pasárselo bien. «No pensé que la película fuera a causar semejante conmoción. La verdad es que hice todas esas cosas para satisfacer al hombre que me gustaba en ese momento. Siempre hice lo que ellos querían porque me daba miedo perderlos».

«Gainsbourg nunca se marchó del todo de mi vida. Me seguía escribiendo canciones y me llamaba cada noche para decirme que se sentía solo»

Y sin embargo, fue ella quien abandonó a Gainsbourg, en 1980, para irse con el director Jacques Doillon, de quien se había quedado embarazada, con el que estuvo 10 años y con el que tuvo a su tercer hija, la it girl, modelo, actriz y cantante Lou Doillon. Aunque la relación con Gainsbourg se mantuvo hasta la muerte de él en 1991: «Nunca llegó a marcharse de mi vida. Seguía escribiendo música para mí y me llamaba todas las noches para decirme que se estaba cocinando un bacalao congelado y unas espinacas, y que se sentía solo». El león, ya se ve, no era tan fiero como él se pintaba a sí mismo, ni tan violento, aunque quizá sí depresivo.  1

Su otro gran hito, además del Je t’aime… moi non plus y de Blowup, es el icónico bolso de Hermès que lleva su nombre. Cuenta la leyenda que en un vuelo entre París y Londres Birkin coincidió con Jean-Louis Dumas, director ejecutivo de  de la firma. Ella llevaba un capazo de paja que se acabó cayendo al suelo y del que salió disparado todo lo que había dentro. Según le explicó a su compañero de viaje, no había ningún bolso de piel que le gustara y que tuviera el tamaño justo para un fin de semana. Dicho y hecho. Hermès diseñó el bolso y el apellido de ella quedó de nuevo vinculado con un objeto de deseo, esta vez femenino. Un vínculo que casi se vino abajo en 2015, cuando Birkin pidió a la marca que retiraran su nombre del modelo confeccionado con piel de cocodrilo -cuyo precio parte de los 33.000 euros- por el trato que reciben estos animales antes de ser sacrificados.

Jane Birkin lleva sin celebrar su cumpleaños desde que murió su hija mayor y no hará una excepción el 14 de diciembre, cuando cumple 70 años. Pero tampoco se va a quedar en casa. Todo está preparado para que actúe en Clermont-Ferrand (Francia). Será un concierto de la gira que durante los dos próximos años la va a llevar por todo el mundo interpretando con una gran orquesta los temas que Gainsbourg compuso para ella, para Bardot o para su hija Charlotte. Al cine, eso sí, no piensa volver. Y es que, según declaró este verano en el Festival de Locarno, ya no forma parte de su vida. «Con el tiempo, ver mi rostro en una pantalla se ha convertido en algo insoportable».Vogue 1970


Muy sexy para España

El tema Je t’aime… moi non plus, publicado en el 69, fue censurado en las radios de muchos países (entre ellos España, Portugal, Suecia, Islandia, Yugoslavia, Polonia, Italia y Reino Unido) por ser demasiado explícita sexualmente. Aun así fue un gran éxito y vendió un millón de copias en solo seis meses.Portrait de Jane Birkin en 1974


Voz eterna

Jane Birkin se ha alejado de los focos mediáticos, pero nunca ha dejado de lado la música. Sigue colaborando con artistas de diversos ámbitos y generaciones, como Manu Chao, Brian Molko, Caetano Veloso, Franz Ferdinand, Beck, Bryan Ferry o Françoise Hardy. 1