Es mujer. Y es negra. Dos factores que, por sí solos, despiertan cierto recelo en Hollywood. Pero Halle Berry ha sabido plantarles cara. Y es la primera mujer no blanca con un Oscar.

Por MARÍA ESTÉVEZ  Foto: Patrick Demarchelier

Halle Berry lleva batallando contra el racismo desde sus tiempos de instituto en Cleveland, donde por ser mulata era rechazada tanto por sus compañeros blancos como por los negros. Sin embargo, un factor acabó por abrirle todas las puertas: su extraordinaria belleza. Así logró coronarse Miss Ohio y representar a Estados Unidos en la edición de 1986 de Miss Mundo. Y así fue como empezó a labrarse un futuro en Hollywood.

Lo hizo, como siempre, contra viento y marea, porque los responsables de los estudios no le dejaron siquiera entrar en los castings de ‘El silencio de los corderos’ o ‘Una proposición indecente’, alegando que «no querían convertir el conflicto de la película en una cuestión racial». Fue «frustrante», ha confesado la actriz en más de una ocasión, pero también un acicate para seguir luchando.


DE ‘FRIKI’ A MADRE CORAJEHalle Berry en 'Kidnap'

Halle Berry tiene tres películas pendientes de estreno. En ‘Kingsman: el círculo de oro’, que se estrena el 22 de septiembre, interpreta a la ‘geek’ del equipo de agentes. En ‘Kidnap’ (Secuestro), Halle Berry es la madre de un niño secuestrado. ‘Kings’, con Daniel Craig, que trata de los choques raciales tras el juicio de Rodney King en 1992, aún no tiene fecha de estreno.


Y como Halle Berry no tiene ni un pelo de tonta, empleó los años 90 en decorar películas como exótica mujer florero mientras esperaba que las puertas de Hollywood se le abriesen definitivamente. Lo consiguió en 2001 con ‘Monster’s Ball’, que le valió un Óscar como actriz principal. Aún hoy es la única mujer no blanca que lo ha conseguido en la historia.

También es la única que ha aparecido ocho veces en la portada de la revista ‘People’, la biblia de las celebrities. Y aunque nunca se ha caracterizado por elegir demasiado bien sus papeles, desde entonces sigue en el candelero. Eso sí, con un parón en los tres últimos años que le ha servido para recomponer su vida tras separarse del también actor Olivier Martínez y darle un nuevo impulso a su carrera.

Una vez restañadas las heridas, Halle Berry regresa con dos películas: ‘Kingsman: el círculo de oro’ y ‘Kidnap’ (Secuestro). Y relanzando su página web de estilo de vida, Hallewood, que presentó en el último Festival de Cannes. A caballo entre la meca del cine francés y la Comic-Con de San Diego, en Código Único conversamos con ella.

¿Qué nos puede revelar de su personaje en ‘Kingsman: el círculo de oro’?

Poca cosa. Apenas su nombre: Ginger Ale. Es un papel que, como yo, es una mezcla: una experta en tecnología que es el cerebro de un grupo de descerebrados [ríe].

¿Se siente mejor entre el grupo de los X-Men o entre los caballeros de Kingsman?

Son dos tipos de héroes diferentes. Los X-Men son más americanos, más cowboys; los Kingsman son más british, más caballeros…

La saga Kingsman está claramente inspirada en las películas de James Bond…

Así es. Para mí, de todos los los James Bond de la historia, el mejor es Pierce Brosnan [dice guiñando un ojo, pues ella fue chica Bond en ‘Muere otro día’, protagonizada por Brosnan].

¿Por qué decidió participar en esta secuela?

Me gustó mucho la primera película, pero me sorprendió que me llamaran para participar en la segunda entrega. Al principio no entendía qué pintaba yo en la narración, pero cuando Matthew Vaughn [el director] me llamó y me explicó el personaje, dije que sí rápidamente. Ginger Ale es una friki de la tecnología. Le pregunté a Matthew varias veces si estaba seguro de verme en el papel, porque yo no lo veía. Ha sido un reto enorme salirme de los papeles a los que estoy acostumbrada.

¿Y qué opina de la tecnología después de este papel y de relanzar su página web, Hallewood?

No sabría decirte… Estamos caminando hacia un futuro lleno de incógnitas, con muchas teorías sobre lo que nos espera.

¿Qué le ha llevado a relanzar Hallewood, su página web sobre estilo de vida, que cerró hace ahora 14 años?

En el 2000 quería crear una página web para mis admiradores. En aquella época ya intuía que el futuro de los artistas estaba en conectar uno por uno con nuestros fans. A partir de Hallewood quiero tener una conversación real con ellos, que me vean de una forma distinta a como me presentan los medios

Si lo veía tan claro, ¿por qué la cerró?

Se convirtió en una carga muy pesada dirigirla y tuve que cerrarla. Ahora vuelvo de la mano de una compañía, Mastercard, que se encargará del contenido. Vamos a hablar de moda, de belleza, del hogar, de la maternidad… Mi idea es crear contenido creativo para hacer de América un país mejor.

Tras la elección de Donald Trump como presidente, ¿cree que su país sufre una fractura?

Sí. América está más dividida que nunca y mi obligación como artista es ofrecer un lugar para que la gente hable y se una. Esa plataforma quiero que sea Hallewood. Pretendo que sea una página muy activa y tengo planes para que todas las mujeres que deseen dirigir cortos puedan incluirlos, especialmente si hablan sobre temas relacionados con situaciones difíciles para nosotras.


“Como actriz, me gusta dar vida a personajes complejos que renuncian a ser víctimas”


Usted ha luchado para cambiar las leyes de California contra los fotógrafos que invaden la privacidad de los hijos de los famosos. ¿Qué opina de las redes sociales?

Son muy positivas cuando se manejan con empatía, pero me preocupa que gente sin escrúpulos utilice tu nombre de una forma equivocada. Por eso quiero tener control sobre lo que se dice de mí a los fans.

Otra brecha abierta en los Estados Unidos es la racial. ¿Cómo se puede combatir el racismo que, según algunos, existe en Hollywood?

Creo que las mujeres de color tenemos más oportunidades de triunfar si colaboramos entre nosotras, si producimos más, si escribimos más guiones. Esa es la única forma de ganar. Yo gané un Óscar, pero fue casi un milagro. Uno no puede hacer milagros todos los años, necesitamos un poco de ayuda. Cuando me encuentro con mujeres de color que quieren formar parte de esta industria les aconsejo escribir y dirigir. Uno tiene más poder, más control de su trabajo, si está tras las cámaras. Actuar no siempre es lo más importante.

¿Con qué tipo de personajes se identifica más?

Con las mujeres fuertes y complicadas. Como actriz, me gusta interpretar personajes complejos que renuncian a ser víctimas.

Otra película que tiene pendiente de estreno es ‘Kidnap’ (Secuestro), en la que interpreta a la madre de un niño secuestrado. ¿Le cuesta meterse en estos papeles tan duros y violentos?

No, cuanto más feliz eres en tu vida real más capacidad de transformación tienes. Hay que viajar a esos lugares oscuros del alma y explorarlos. Después, cuando el director grita «corten», regresas a ser tú y te marchas a casa donde el mundo normal está esperándote.

¿Es Halle Berry una actriz valiente?

Cada proyecto profesional en el que me involucro es una experiencia catártica, así es como trabajo. Me gusta superar mis miedos, enfrentarme a ellos, ya que como intérprete no quiero acomodarme. Estoy desesperada por protagonizar buenos personajes.

A los 51 años tiene usted un cuerpo impresionante ¿Cómo se mantiene en forma?

Entreno con Nat Bardonnet tres veces a la semana durante una hora. Hago cardio, pesas y ejercicios para los que utilizo mi propio peso corporal. Intento mantenerme estilizada y tonificada, así es como consigo este cuerpo.

¿Sigue las tendencias de moda?

No. Me dan igual las modas y creo que cada uno debe desarrollar su propio estilo y buscar lo que te sienta bien, porque no todo el mundo tiene el cuerpo de una modelo.