Este 22 de junio se cumplen cumplen treinta años de su muerte, pero Fred Astaire sigue bailando en nuestra memoria.

Por SERGIO MUÑOZ

«No sabe actuar. No sabe cantar. Se está quedando calvo. Baila un poco», anotó un directivo de Hollywood sobre Fred Astaire tras una prueba en 1928. Ese olvidado burócrata no podía haber errado más el tiro. De Astaire se ha dicho que fue el actor al que mejor le sentaba el chaqué y, obvio, que bailando nadie jamás le ha llegado a la suela de los zapatos de claqué. Fred Astaire era puro ritmo, pura perfección en los movimientos. Siempre comparado con Gene Kelly, el otro gran genio de los pies rápidos, este zanjó la polémica: «El mío es un estilo plebeyo, pero el de Astaire es de aristócrata». Hasta el mismísimo Mijail Baryshnikov se sentía a su sombra: «Ningún bailarín puede mirar a Fred Astaire y no saber que todos deberíamos habernos dedicado a otra cosa». El 22 de junio se cumplen 30 años de su muerte. Y aquí seguimos, sin nadie que haga sombra a su memoria.