Chris Pine: «No soy el próximo Harrison Ford»

Es uno de los actores más reconocibles de la nueva hornada de estrellas que está remplazando a los veteranos del cine de masas. Tras el taquillazo de ‘Wonder Woman’ regresa a las pantallas el 9 de marzo con ‘Un pliegue en el tiempo’, y tiene pendientes de estreno dos proyectos para televisión. Y luego volverá al set de rodaje, porque Chris Pine no para.

Por MARÍA ESTÉVEZ

Chris Pine pertenece a la generación de los Chrises. Una hornada de actores que está poniendo Hollywood patas arriba. La forman Chris Hemsworth, Chris Pratt y Chris Evans, y, junto con Pine, están llamados a sustituir a iconos de la taquilla como Brad Pitt, Johnny Depp o Tom Cruise.

Tras el éxito de Wonder Woman, Chris Pine ha vuelto a ponerse a las órdenes de su directora, Patty Jenkins, para rodar la serie de televisión de TNT One Day She’ll Darken, una ficción de seis episodios sobre la vida de Fauna Hodel, una mujer blanca que fue dada al nacer a una familia negra.

Pine interpreta a Jay Singletary, un exsoldado convertido en periodista que busca redimirse contando la historia de Hodel. Pero también tiene por estrenar las películas Outlaw King y Un pliegue en el tiempo. Esta última se estrena este 9 de marzo y en la que trabaja junto a Oprah Winfrey.

…Y en nada va a empezar a rodar la secuela de Wonder Woman. Su agenda, a la vista está, es una de las más completas de Hollywod y en los dos últimos años no ha tenido tiempo ni para respirar. Pero  entre rodaje y rodaje hemos conseguido un hueco para charlar con él.

– CÓDIGO ÚNICO: ¿Cómo se siente a las órdenes de una mujer directora?

– CHRIS PINE: Es genial. Yo he crecido con mujeres fuertes a mi alrededor, en mi familia, y me gusta trabajar con ellas. No me lo pensé dos veces cuando Patty me ofreció esta oportunidad. No es nada malo verte rodeado de mujeres poderosas.

– CÚ: ¿Prefiere los personajes reales o los que viven en un mundo de ciencia ficción?

– CP: Creo que mis personajes se ven afectados por sus circunstancias, por el mundo que les rodea. Me gustan más los personajes reales porque en ellos represento problemas con los que cualquiera puede identificarse.

– CÚ: Johnny Depp dice que hay momentos en los rodajes en los que encuentra el personaje dentro de sí mismo. ¿También le sucede a usted?

– CP: Gran parte de la relación con el personaje tiene que ver con el físico. Para conseguir dominarlos, los papeles exigen que los vistas, que los proceses físicamente más allá de las líneas de diálogo. A veces es necesario empezar a rodar para interiorizar el papel.

– CÚ: ¿Quien diría que es el mejor director con quien ha trabajado?

– CP: Cada uno es diferente. Patty es maravillosa, la adoro. También J.J. Abrams, Joe Carnahan, Gary Marshall, Tony Scott… Cuando eres uno de los mejores de tu profesión, el amor que pones puede convertirse en algo contagioso y eso es lo que uno quiere encontrar cuando rueda una película. He tenido mucha suerte.

– CÚ: Usted pertenece a la generación de los Chrises, los actores que le están quitando su lugar a Cruise, Pitt y Depp…

– CP: Estamos en una era en la que es más fácil encontrar el camino porque hay más lugares donde destacar (la televisión, el cine, las plataformas digitales…). Nosotros no tenemos que trabajar tan duro como ellos. Antes había que conseguir el respeto del público y se tardaba más en lograrlo.

– CÚ: Le han catalogado en varias ocasiones como el nuevo Harrison Ford. ¿Qué le parece?

– CP: Si me la ofreces, me quedo con su carrera con los ojos cerrados. En esta profesión se tiende a comparar a los actores, pero yo nunca me voy a convertir en el próximo Harrison Ford. Yo solo quiero construir mi camino y, con suerte, intrepretar a personajes que no me hagan parecerme a nadie. Pero lo que sí puedo prometer es que voy a dar lo mejor de mí mismo.

– CÚ: ¿Siente que está en el camino correcto?

– CP: Ni idea, pero ya es tarde para cambiar. He tomado la decisión de convertirme en actor siguiendo los impulsos de mi instinto. Ahora me interesa mejorar, aprender y madurar. Quiero ser un actor respetado. Eso se consigue trabajando a las órdenes de grandes profesionales como Patty Jenkins. Mientras tenga estas oportunidades, mi camino será seguro.

– CÚ: Sus padres son los actores Robert Pine y Gwynne Gilford y estudió en un colegio rodeado de gente de la industria del cine. ¿Estaba predestinado a ser actor?

– CP: Supongo que sí, aunque no entro en el juego de la industria. Disfruto de los beneficios de mi trabajo: voy a fiestas y conozco a gente muy interesante, y eso me da cierta ventaja, pero me gusta más estar en casa con mi novia.

– CÚ: ¿Cómo se enfrenta a la fama?

– CP: No es algo en lo que piense. He mantenido hasta la fecha cierto nivel de anonimato en mi vida privada. Es algo que disfruto y que no estoy dispuesto a perder.

– CÚ: ¿No piensa que se paga un precio con la fama?

– CP: Me gusta actuar, promocionar mis películas porque me siento orgulloso del trabajo que he hecho, pero no soy partidario de compartir mi vida. Encuentro una invasión de la privacidad que los fotógrafos aparezcan en los arbustos del jardín mientras te estás tomando un café.

– CÚ: ¿Qué le llevó a estudiar a Inglaterra, a Leeds?

– CP: Me encanta viajar y quería estudiar un año en otro país. Quería ir a España, pero tenía que tomar clases de español durante un año y yo quería viajar de inmediato. Inglaterra fue la opción más fácil. Pedí plaza en el Trinity College de Dublín, en varias escuelas de Londres, en Edimburgo…, pero me cogieron en Leeds.

– CÚ: Debió ser un shock cultural…

– CP: Sobre todo por el frío que pasé, pero me encantó la actitud del norte de Inglaterra porque es muy distinta a la del resto de Europa.

– CÚ: ¿Y bebía tanto como se estila por allí?

– CP: ¡Claro que sí! Había que integrarse…