Subastas hay muchas. Y de toda condición. Pero no todos los días sale al mercado un Murillo auténtico. El día 6 tiene la oportunidad de hacerse con uno. Eso sí, si quiere pujar en esta subasta prepare, al menos, 350.000 euros.

Por JORGE FABIÁN

El Año Murillo, que conmemora los 400 años del nacimiento del pintor sevillano, empieza con sorpresa. Y no solo por las ocho exposiciones dedicadas el maestro, en las que podrán verse hasta 600 obras. Ni por el nutrido calendario de actividades que incluye el  programa Murillo y Sevilla. 400 años del nacimiento de un pintor universal’ que se viene desarrollando desde noviembre y que concluye en diciembre de 2018, con dos itinerarios por la ciudad, conciertos y ciclos musicales, programas audiovisuales, actividades divulgativas, proyectos de investigación y un congreso internacional. También porque, como se preveía, el mercado ha empezado a vivir la salida a la venta de muchos cuatros atribuidos a él.

El primero en hacer aparición ha sido San Pedro Penitente (ca. 1675), un óleo sobre lienzo de 121 por 105 centímetros que la casa de subastas Ansorena, especializada en arte y joyas, saca a subasta el próximo 6 de marzo. Se traba de una obra inédita de Murillo procedente de un coleccionista privado de Onteniente (Valencia). Y es una de las cuatro que han sido atribuidas recientemente al pintor por el especialista Benito Navarrete en su libro Murillo y las metáforas de la imagen.

Ansorena subasta un lienzo inédito de Murillo

En esta obra, como explica la casa de subastas,  mantiene el lienzo original sin regentear y representa a San Pedro rezando con las manos juntas y ligeramente alzadas, mirando al cielo después de haber negado Cristo tres veces. Las llaves y el libro, atributos que identifican al Santo, se sitúan sobre una roca en la parte izquierda que, junto con el paisaje apenas insinuado en la derecha, ubican al Santo en el espacio. Su rostro lloroso y su aflicción tienen su origen de las representaciones de San Pedro surgidas a partir del Concilio de Trento, y sirve de testimonio del valor del arrepentimiento y de la penitencia para la salvación de los pecadores.

Este San Pedro Penitente sería una versión posterior a la de los Venerables, la más famosa del autor, realizada hacia 1670-1675, encargada por el canónigo Justino de Neve para la Iglesia del Hospital de los Venerables de Sevilla y que hoy, tras ser expoliada por las tropas napoleónicas, es propiedad de la Fundación Focus.

La casa de subastas Ansorena, que recientemente sacó a subasta seis coches clásicos, estima que la obra puede alcanzar una cotización de entre 350.000 y 450.000 euros.