Abu Dhabi: Todo el lujo árabe en una metrópolis

Primero fueron los megacentros comeciales. Después vinieron los hoteles de lujo y los circuitos de Fórmula 1. Pero ahora, Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos apuesta por un nuevo turismo, el cultural. Y la nueva sede del museo del Louvre es su estandarte.

Por SERGIO MUÑOZ

La enorme ‘piel’ tejida con acero y engastada con 5.000 cristales –que brillan como diamantes en la noche gracias a un innovador sistema de iluminación– envuelve las dos torres del hotel de cinco estrellas Yas Viceroy. Bajo el puente que une ambos edificios pasa el circuito Yas Marina, sede del Gran Premio de Abu Dhabi de Fórmula 1, construido en 2009. La unión del hotel y la pista es tan estrecha que los exclusivos héspedes pueden seguir las carreras desde la habitación.

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3.000 AÑOS DE ARTE
La colección permanente del Louvre Abu Dhabi contará con piezas
desde el segundo milenio antes de Cristo hasta autores del siglo XX
como Mondrian o René Magritte. Mientras, obras de Giacometti  o Jackson Pollock, y otras antiguas, serán un préstamo del Louvre de París.

El Yas Viceroy y el ciurcuito de Fórmula 1 son las atracciones más emblemáticas de Yas Island, una isla artificial de 2.500 hectáreas que resume muy bien el espíritu de Abu Dhabi: poseer todo el lujo y la tecnología que el dinero sea capaz de comprar; y también sus pretensiones: convertirse, en los próximos años, en uno de los mayores destinos de ocio del mundo.

Para conseguirlo, Yas Island cuenta con un presupuesto de 40.000 millones de dólares. Desde 2006 se ha empleado este capital en levantar hoteles de lujo, el circuito de carreras, parques temáticos –Ferrari World, Yas Waterworld, los futuros Warner World Bross y SeaWorld–, campos de golf, auditorios, centros comerciales –incluido un gigantesco Ikea–… Se prevé que el complejo esté terminado hacia 2020.

Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, era, antes de los años 50 del siglo XX, una región cuya economía se basaba en el pastoreo y en la agricultura propias de las culturas del desierto. Todo cambió cuando descubrieron sus enormes yacimientos petrolíferos, que suponen el 9 por ciento de las reservas mundiales. A partir de la década de 1970, el país decidió invertir toda la riqueza que le proporcionaba el ‘oro negro’ en desarrollarse.

Pero no se puede vivir del petróleo eternamente, y menos con las fluctuaciones de precios que sufre el crudo, así que Abu Dhabi ha decidido, en las últimas dos décadas, diversificarse y apostar por la industria del turismo para evitar la dependencia absoluta de los hidrocarburos. Y el exceso ha sido la máxima que ha guiado este desarrollo turístico.

De ahí que hayan levantado hoteles de precios y servicios estratosféricos como el Emirates Palace, símbolo absoluto de este exceso. El edificio principal mide un kilómetro de ala a ala, cuenta con 114 cúpulas de las que cuelgan más de 1.000 lámparas, los interiores están decorados con oro, madreperla y cristal, y está rodeado de un jardín de 100 hectáreas de extensión con cientos de fuentes. Y todo esto en un clima desértico, claro. Su construcción, terminada en 2005, costó 2.000 millones de euros y está considerado el edificio más caro jamás construido. A ello se unen rascacielos en zonas de negocios como las torres Etihad, Al Bahar o Capital Gate –el edificio más inclinado del mundo hasta la fecha– y, por supuesto, centros comerciales, como The Galleria o Avenue at Etihad Towers, que alojan la mayor concentración de firmas de lujo del planeta.

Saadiyat, la isla de museos

Las autoridades de Abu Dhabi son conscientes de que no a todos los visitantes se les gana por el lujo y el exceso, así que han decidido apostar fuerte, también, por la cultura. El emirato está construyendo un enorme proyecto en la Isla de Saadiyat –o Isla de la Felicidad– que albergará un distrito artístico con sedes de algunos de los museos más importantes del mundo. El primero de ellos, el Louvre Abu Dhabi, acaba de abrir sus puertas.

Borrador automático 922El enorme edificio, proyectado por el Premio Pritzker –considerado el Óscar de la Arquitectura– Jean Nouvel, es un complejo de 55 edificios blancos conectados entre sí y cubiertos con una enorme cúpula calada, de tal forma que el sol dibuja formas en el suelo. En realidad, según el arquitecto, el museo está pensado como si fuera una ‘ciudad-museo’, y está compuesto por 23 galerías inspiradas en las laberínticas medinas árabes, una zona para exposiciones temporales, un Museo de los Niños, un auditorio para 200 personas, un restaurante, un café y una tienda. En total, son 8.600 metros cuadrados de exposiciones. Parte del Louvre de Abu Dhabi parece flotar sobre el mar, creando un área absolutamente futurista. En cuanto a la colección, estará formada por obras propias y por otras prestadas por la casa matriz parisina del museo.

Además del Louvre, el proyecto de la Isla de Saadiyat incluye una gigantesca sede del Guggenheim, proyectada por Frank Gehry, y otro museo, denominado Zayed National Museum, diseñado por Norman Foster que albergará una colección que repasará la historia de los Emiratos Árabes Unidos. Aunque han levantado una enorme expectación por la grandiosidad de los proyectos, todavía no hay fecha de inicio para estos dos centros.